lunes, septiembre 14, 2009

CHAPO GUZMAN SE CASA CON REYNA DE BELLEZA

El que se supone es el narcotraficante mexicano más perseguido, tanto por el Ejército y las corporaciones policiacas nacionales como por las agencias de Estados Unidos, Joaquín El Chapo Guzmán Loera anda libre y enamorado.

De acuerdo con información de la revista Proceso, el lunes 2 de julio pasado, el famoso narcotraficante se casó en La Angostura, municipio de las Canelas, Durango.

Su nueva esposa, de 18 años de edad, se llama Emma Coronel Aispuro.

Prófugo desde el 19 de enero de 2001, cuando escapó del penal federal de Puente Grande, Jalisco, El Chapo Guzmán se estableció en La Angostura a finales del año pasado.

Luego conoció a Emma, de tez blanca, cuerpo bien delineado y estatura de 1.70.

En su parte pública, detalla Proceso, la peculiar historia de amor comenzó el 20 de noviembre del año pasado: ese día el ayuntamiento convocó a todas las jovencitas al concurso para elegir a la reina de la Gran Feria del Café y la Guayaba 2007.

Una de las postulaciones provocó sorpresa: Emma, una muchacha del lejano caserío de La Angostura, competiría con Baudelia Ayala Coronel, de El Ranchito; Rosa Sandoval Avitia, de la cabecera; Alma Díaz Rodríguez, de Zapotes; y Nancy Hererra Vizcarra, de Mesa de Guadalupe.

A partir de entonces las cinco candidatas organizaron actividades para ganar simpatizantes. Emma invitó a cuanta gente pudo al gran baile que haría el 6 de enero. Sobre este acontecimiento, el periódico local El Correo de la Montaña, de mayo pasado, dijo que le dio a Emma una "morbo popularidad", una fama basada en las expectativas de que El Chapo asistiera. Ya corrían rumores -que luego resultaron ser noticias- sobre la boda.

Llegó el Día de Reyes. A las 11 de la mañana unas 200 motonetas con asientos para dos personas llegaron a Canelas. A bordo de ellas, hombres con vestimenta y pasamontañas negros, con metralletas colgadas del hombro y pistolas de grueso calibre en los cinturones.

Poco a poco se distribuyeron en las 10 entradas del pueblo, incluyendo las de herradura (a caballo). Se apostaron en todas las calles.

Luego arribaron a la pista de aterrizaje, en avionetas de cinco plazas, los integrantes del grupo?? musical Los Canelos de Durango, con la misión de amenizar el baile. Pero también iban armados: presumían sus pistolas con cachas de oro.

Horas más tarde, a las 16:30, llegaron seis avionetas de a la fija. El Chapo bajó de una de ellas.

Vestía pantalón de mezclilla, chamarra, cachucha y tenis de piel negra. Éstos tenían una raya blanca. Como si fuera parte de su vestuario, en el pecho llevaba cruzado un fusil de asalto AK-47 cuerno de chivo y en la cintura una pistola que hacía juego con la ropa.

La orgullosa joven de La Angostura paseaba por la plaza mezclándose con la gente y debidamente cuidada. Los hombres de su galán le abrían paso cuando éste quería bailar. La pareja, como dice su canción, se veía feliz.

Ahí estaban, por supuesto, los padres de Emma: Blanca Estela Aispuro Aispuro e Inés Coronel Barrera. En La Angostura, Inés se dedica oficialmente a la ganadería, aunque quienes lo conocen saben que realmente su fuerte es la siembra de mariguana y amapola.

Emma anunció ese día su matrimonio y, durante el bailongo, Coronel Barrera no disimuló su alegría por emparentar con un jefe tan poderoso.

Había pocas pero notorias personas. Algunos asistentes dicen haber reconocido al ex subprocurador de?? Justicia de Sinaloa, Alfredo Higuera Bernal, y al presidente municipal de Canelas, Francisco Cárdenas Gamboa, de extracción panista, quien concluyó su encargo el 31 de agosto y cuya presencia generó dos versiones: que fue forzado a asistir o bien, que es un? integrante más de la organización de El Chapo.

Los objetivos del baile se cumplieron: Emma quedó a la cabeza del concurso para reina de la Feria del Café y la Guayaba 2007 y Joaquín Guzmán afianzó su relación con ella.

La coronación se consumó el 23 de febrero, día de la inauguración de la feria. Varios canelenses dicen que El Chapo estaba presente mientras Emma recorría las calles del pueblo. Casualmente dos días antes, el 21 de febrero, se había retirado el destacamento del Ejército.

El de Emma I es el reinado más corto en la historia de la feria. Por tradición, si la reina se casa es sustituida por la princesa. (Redacción Monitoreo Prensa de Negocios/El Semanario Sin Límites)

FUENTE: ELSEMANARIO.COM.MX

EN LOS DOMINIOS DEL CHAPO GUZMAN

La polvareda que levantan las aspas del helicóptero no inmuta a los dos muchachos que se han colado en la pista militar. Desde Badiraguato, en el Estado mexicano de Sinaloa, aeronaves del Ejército transportan tropas y víveres hacia diversos puntos de la Sierra Madre Occidental, algunos de acceso imposible si no es a lomos de mula o por vía aérea.

El objetivo del nuevo operativo antidroga es el llamado Triángulo Dorado, en los Estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, donde abundan desde hace décadas los cultivos de marihuana y de una hermosa planta de flores blancas y rojas conocida como amapola, la adormidera de la que se extrae el opio y con la que se elabora la heroína.

El oficial al mando de la base de helicópteros no hace declaraciones. "Vaya a la Comandancia de la Novena Zona Militar, en Culiacán. Allí le informarán". Pero en Culiacán también dan la callada por respuesta. "Hable con la Secretaría de la Defensa Nacional, en la Ciudad de México". El mutismo oficial rodea el envío de un contingente de 9.000 soldados y varios cientos de policías federales a la zona, en un nuevo capítulo de la ofensiva del Gobierno de Felipe Calderón contra el crimen organizado vinculado al narcotráfico.

Morir violentamente es morir de muerte natural en Sinaloa, donde los sicarios matan esencialmente por tres motivos: falta de pago en una operación de tráfico de drogas; combatir a la mafia, y tener relaciones con la mujer equivocada, según cuenta un vecino de Culiacán bien relacionado con el hampa. Los registros oficiales muestran que en los últimos 11 años se cometieron 7.110 homicidios dolosos en Sinaloa, la mayoría vinculados con el narcotráfico. El año pasado la cifra llegó a 562 homicidios.

Estamos en el Estado más emblemático en la producción y tráfico de drogas, feudo de la organización ilegal más poderosa de México -el cártel de Sinaloa-, y semillero de capos tan destacados como Joaquín El Chapo Guzmán, el narcotraficante más buscado desde su fuga de la cárcel en enero de 2001. Aquí nació también Amado Carrillo Fuentes, alias El señor de los cielos, jefe de jefes del cártel de Juárez hasta su muerte, llena de interrogantes, en 1997. Sinaloenses son Ismael Mayo Zambada, a quien la Fiscalía antidrogas considera el principal narcotraficante en activo, Rafael Caro Quintero, antiguo líder del cártel de Sinaloa, preso desde 1985, y Ernesto don Neto Fonseca, ex jefe del cártel de Guadalajara, también en la cárcel.

En las entradas y salidas de Culiacán, capital de Sinaloa, efectivos de la Policía Federal registran los vehículos, y los soldados hacen lo propio en la carretera hasta Tamazula (Durango), uno de los centros de cultivos de marihuana en el Triángulo Dorado. Badiraguato es una localidad de 30.000 habitantes a menos de una hora de Culiacán. Su aspecto apacible contrasta con la aureola de ser la puerta de entrada a un territorio sin ley que se adentra en la sierra. Ya en los años 40 ostentaba el récord de plantaciones ilegales en México. Aquí se acuñaron las palabras gomero, para referirse a los traficantes de goma de opio, y motero, para los traficantes de mota (marihuana).

En Badiraguato manda quien manda. David Díaz Cruz, jefe de la Policía Municipal, expone "las limitaciones" de su cargo. Los 40 agentes bajo sus órdenes no son más que los individuos armados, vestidos de negro y encapuchados que la noche del 9 de septiembre pasado asaltaron el cuartel de los municipales, donde está la cárcel, para asesinar a un detenido en una de las celdas y llevarse a otro, cuyo cadáver fue encontrado después. Un ajuste de cuentas entre bandas. Meses antes, había sido asesinado el número dos de la Policía Municipal. Su jefe no sabe por qué, o al menos eso dice.

¿Qué puede hacer el comandante Díaz para conservar el puesto y la vida? Ver, oír y callar, o hacerse pendejo. Además, recuerda, la ley no le faculta para investigar delitos como el narcotráfico, que corresponden al fuero federal. "Sólo puedo actuar en situaciones de flagrancia. Aunque tenga sospechas de que en la tienda de la esquina venden droga, no puedo investigar". La situación se repite en muchos estados mexicanos: las policías locales acaban introducidas con el narcotráfico por acción u omisión.

La carretera de Badiraguato hacia la sierra pronto se convierte en una pista de montaña que sólo permite el paso de vehículos 4x4. El asfalto termina en la comunidad de Lapara, donde fue capturado Lino Portillo, El Lino, pistolero del cártel de Tijuana con numerosas muertes a sus espaldas. Apareció ahorcado en la celda del penal de Culiacán en marzo de 2003. Más de diez familiares suyos fueron ejecutados en días posteriores. El camino discurre entre dominios de los barones de la droga, a los que todo el mundo conoce y respeta. Hasta Santiago de los Caballeros no hay la más mínima presencia militar.

En esta pequeña aldea de poco más de 200 habitantes tiene su base el 42 Batallón de Infantería. El oficial al mando dice que los soldados que intervienen en el operativo antidroga están desplegados más al norte, en zonas de difícil acceso, con extensos cultivos de marihuana y amapola. No da más detalles.

El cementerio, en lo alto del pueblo, domina el valle. Hay varios panteones donde "duermen" familias del hampa local. Como los cuatro hermanos Caro Carrillo, a los que la muerte alcanzó en la veintena. Uno de ellos acabó calcinado al desplomarse la avioneta que pilotaba con un cargamento de droga. Un inmenso mausoleo de mármol se levanta en el punto más elevado del camposanto. Lo mandó construir Ernesto Fonseca, Don Neto, cuando era el amo y señor del pueblo.

Por los caminos de la Sierra Madre, los nombres de muchas rancherías (poblados) están asociados a los de conocidos jefes de los cárteles de la droga. En el lugar más recóndito puede haber la mansión más sorprendente. La Tuna, junto al límite con el Estado de Chihuahua, es una pequeña comunidad donde nació El Chapo Guzmán, el hombre más perseguido de México, por el que Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares. Varios de sus familiares viven en estas montañas y aquí es, según diversas versiones, donde el fugitivo se siente más seguro.

Las historias sobre El Chapo se cuentan por decenas en Sinaloa. Una de ellas aventura que el Ejército está concentrando numerosos efectivos en la zona de La Tuna con el objetivo de cercar a la presa más codiciada. Pero nadie sabe a ciencia cierta dónde se esconde. Los rumores corren de boca en boca y apuntan que el capo más buscado tiene buenos lazos con el Gobierno, o que financió al ex presidente Vicente Fox, o que le protegen los militares.

La vía de entrada a Culiacán desde el aeropuerto es un escaparate de concesionarias de automóviles. Grandes y chicos, en esta ciudad están a la venta todas las marcas de los todoterrenos estadounidenses, europeos o japoneses. Son los vehículos en los que viajan los narcotraficantes, amantes de la ostentación. El parque móvil es una muestra del dinero que circula en todo el Estado de Sinaloa, producto en parte del derrame económico del narcotráfico. "Nunca hemos vivido de otra manera. Estamos acostumbrados a vivir con los narcos desde siempre, al menos desde que tengo uso de razón", dice Marta, de 50 años, vecina de Culiacán.

El escritor Elmer Mendoza sostiene que el narcotráfico ha generado una cultura en la que "el dinero es el paradigma en que desemboca el esfuerzo humano en Sinaloa". Ser narco es el sueño e ilusión de muchos jóvenes, está presente en sus conversaciones. Basta comparar el futuro de un recién licenciado de la Universidad con el de quien ingresa en el negocio de la droga. El resultado está a la vista. "Cada vez hay más universitarios en las estructuras de poder del narcotráfico. Sobre todo en las capas intermedias, donde los consejeros que analizan las inversiones para el lavado de dinero funcionan como en una empresa. La Universidad de Sinaloa, en cambio, es una fábrica de desempleados", dice Mendoza.

La música norteña, a través de los narcocorridos, habla del tema. Y también la literatura. Elmer Mendoza dirige en Culiacán un taller literario. Cuenta que el 30% de sus alumnos escribe únicamente de violencia y narcotráfico. "Es un tema subyugante, muy íntimo, que nos asalta todos los días", comenta el escritor, que ejerció de consejero de Arturo Pérez Reverte cuando éste preparaba su novela La reina del sur, inspirada y ambientada en el mundo del narcotráfico mexicano y, concretamente de Sinaloa.

Manuel Clouthier, hijo del fallecido líder del Partido de Acción Nacional (PAN) y ex candidato presidencial, no se anda por las armas a la hora de buscar responsables de lo que ocurre en su Estado. "No existe crimen sin apoyo institucional", afirma. En su opinión, el verdadero riesgo procede de la narcopolítica. "El político coludido con el crimen sí tiene que perder. Es el más peligroso", precisa. Y da nombres y apellidos: "En el sexenio de Vicente Fox el narcopolítico creció en grado superlativo. El anterior gobernador de Sinaloa, Juan Millán, fue el capo número uno, que convirtió este Estado en el territorio más seguro para el narcotráfico".

Según este empresario-periodista, los jefes de las organizaciones criminales tienen una capacidad corruptora sin límites. "Corrompen la voluntad del hombre, las instituciones, la sociedad (a través de la violencia), el derecho a la vida, el espíritu emprendedor, al generar una cultura del dinero fácil que va en contra de la cultura del esfuerzo..."

Clouthier, hijo de uno de los referentes políticos de Sinaloa aplaude las recientes extradiciones a Estados Unidos de destacados barones de la droga porque, en su opinión, es lo único que temen. "En México los capos presos entran y salen de la cárcel como les da la gana. Viven como en suites presidenciales". Pero Clouthier espera más acciones y más contundentes contra el crimen organizado. "Quiero ver que en Sinaloa se toca en serio. No sólo en la sierra, también en las ciudades. He visto mucha mercadotecnia política. Sinaloa es el líder y por eso tiene que ser tocado para demostrar que el Gobierno va en serio".

FUENTE: ELPAIS.COM

AMADO CARRILLO FUENTES


AMADO CARRILLO FUENTES

"EL SEÑOR DE LOS CIELOS"

Nacio el 17 de Diciembre de 1956 - † 4 de julio de 1997, Nacido en Guamuchilito, comunidad de Navolato, Sinaloa, fue un narcotraficante mexicano, conocido con el sobrenombre de Señor de los Cielos. Murió en un Hospital en la Cd. de México tras someterse a una extensa cirugía plástica para cambiar su apariencia. En sus últimos días Carrillo fue extensamente buscado por las autoridades mexicanas y Estados Unidos. También era conocido por el lavado de más de $20 millones de dólares del Cartel de Colombia para financiar su flota de aviones. [cita requerida]

La DEA describió a Carrillo Fuentes como el traficante más poderoso de su época, y varios analistas le atribuyen beneficios cercanos a los 25.000 millones de dólares, lo que lo hacía uno de los hombres más ricos de México

Desde la muerte de Pablo Escobar, se cree que controlaba el Cártel de Juárez. Fue el rey del "Oro blanco", el más poderoso de los cuatro cárteles que operan en México: el de Juárez, el del Golfo, el de Sinaloa y el Tijuana. Cuatro veces más cocaína a Estados Unidos que ningún otro narcotraficante.

Tras la muerte de Pablo Escobar, el jefe del Cártel de Medellín, el cártel de Amado Carrillo se posicionó como principal proveedor de cocaína. El "Señor de los cielos" a diferencia de Pablo Escobar, era discreto: aprendió que no era bueno aparecer en las noticias. Durante el tiempo que dominó el "negocio", muy pocos periodistas se atrevían a escribir algo sobre él. Según la DEA, el Cártel de Juárez, ganaba 200 millones de dólares por semana, y el 10% de ese dinero era para sobornos.

Dos meses antes de que Amado Carrillo falleciera, había perdido a su principal operador, el general Jesús Gutiérrez Rebollo; este militar tenía una fama de inquebrantable, duro y contundente, y tras dirigir muchas detenciones de traficantes minoristas, fue nombrado máximo responsable de la lucha contra la droga en México. Estados Unidos apoyó al militar, pero unos meses después se descubrió que estaba en convivencia con Carrillo.

Su hermano, Vicente Carrillo Fuentes controla el Cártel del Juárez, México.

Tras la caída del Comandante militar Jesús Gutiérrez Rebollo, el gobierno estadounidense presionó a México para que detuviera a Carrillo. La DEA ofreció una recompensa y Amado Carrillo huyó hacia Argentina, donde ingresó con el nombre falso de Jorge "El llorón" Torres. La foto del pasaporte era verdadera, pero nadie la relacionaba con el personaje gracias al cuidado con que el narcotraficante ocultaba su identidad.

El 6 de julio de 1996, Amado Carrillo viajó a Cuba para someterse a una cirugía estética que finalmente no se pudo concretar. Por lo que se seleccionó un grupo de cirujanos plásticos lidereados por el Dr. Adolfo Lopéz Martinez que lo operaron en un hospital privado de México.

Carrillo fue operado durante más de ocho horas, pero en la madrugada del 4 de julio se despertó con dolores y le aplicaron un sedante que le causó la muerte. Hay quienes especulan con que Carrillo está vivo y logró engañar a la DEA con el cadáver de un primo al que se le extrajeron pruebas de ADN. La policía, en cambio, tiene fundadas sospechas que pudo ser un asesinato.

Los doctores encargados de operar al Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes, fueron asesinados días después.

El cartel de Ciudad Juárez, la mayor organización criminal de América, quedó dirigida por un consejo formado por el hermano de Amado, Vicente Carrillo, su otro hermano, Rodolfo , Ismael “el Mayo” Zambada y el jefe de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera “el Chapo Guzmán”. Durante una larga temporada, el negocio funcionó en forma estable.

FUENTE: WKPD

EL SEÑOR DE LOS CIELOS

EL NIÑO DE ORO

Los Tucanes de Tijuana...

viernes, septiembre 11, 2009

EL CARTEL DE JUAREZ Y AMADO CARRILLO

Documental sobre Amado Carrillo y el trafico de estupefacientes...













jueves, septiembre 10, 2009

ASI CRECIO EL SEÑOR DE LOS CIELOS

Rafael Aguilar Guajardo estaba sentado, en la entrada de un restaurante, con su esposa e hijos. Los testigos contarían que observó cuando un auto se detuvo y un hombre bajó con una metralleta. Corrió, pero las balas lo alcanzaron.

Los jefes del Cártel de Juárez fueron prófugos a los que la justicia nunca había perseguido. Una semana antes de ser asesinado, Aguilar Guajardo se había registrado con su nombre verdadero en un hotel de Cancún y viajaba en aerolíneas comerciales sin ocultar su identidad. El 12 de abril de 1993 le dispararon cuando estaba de vacaciones con su familia.

Lo asesinó Érick Linares Villa, un mítico pistolero, famoso por su puntería, en complicidad con Silvino Aguirre Fierro y Refugio Arias Urías. Los tres salieron libres, gracias a un amparo.

Aguilar Guajardo fue el principal fundador de la corporación criminal más antigua y estable del país, junto con Eduardo y Rafael Muñoz Talavera. Se paseaba por el territorio nacional a sabiendas de que era protegido por la fina estructura que él mismo forjó.

En realidad, más que fundarla, la ordenó: logró articular a grupos dispersos que durante décadas se dedicaron al contrabando (de drogas prohibidas, alcohol, personas, autos, armas).

Sistematizó la corrupción policial, reclutando elementos de los cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno. Él mismo fue comandante regional de la extinta Dirección Federal de Seguridad, donde aprendió que el poder real está en la calle. Hubo momentos en los que las comandancias de las policías judiciales, federales, estatales y de aduanas, trabajaban para su organización.

Quienes lo conocieron, afirman que Aguilar Guajardo era todo un caballero, un publirrelacionista natural.

Cuando estuvo en el Cereso de Ciudad Juárez, pidió que repartieran cobijas entre activistas que fueron detenidos durante un enfrentamiento con la policía, el 20 de noviembre de 1986, en pleno conflicto postelectoral. En pueblos de Chihuahua todavía lo recuerdan como un benefactor.

Transitaba por sus calles saludando a los vecinos igual que contrataba artistas para el exclusivo Club Premiere, en Ciudad de México, o para el Lido de París, en los años ochenta.

Su homicidio terminó con una era en la que los nacidos en Ciudad Juárez tenían el control de la organización, identificada como “Cártel de Juárez”, para dejar paso a los oriundos de Sinaloa.

Así subió Amado Carrillo Fuentes al poder. Así llegaron los Carrillo a Chihuahua, desde Sinaloa.

La estructura “tradicional” del cártel les abrió los brazos, la plaza, les dio a ganar.

Así nació La Federación, la más grande organización criminal de México hasta estos días, comparable con cualquiera de las mafias italianas, incluso superior a la mafia rusa.

Las vacaciones

“Ya vengo, Pablo. ¿Se le ofrece algo?”

Sucedió hace 22 años, en abril. Amado Carrillo Fuentes era jefe de escoltas de Pablo Acosta, “El Padrino”, “El Pablote”, “El Zar”.

Pero el de Navolato, Sinaloa, no era un personaje menor: representaba los intereses del Cártel del Pacífico en Chihuahua, y en particular los de “Don Neto”, Ernesto Fonseca, su tío, quien lo había “asignado” a Ojinaga con sus amigos, especializados en la siembra y exportación de mariguana y ahora, por la influencia de los sinaloenses, metidos también en la coca.

Amado Carrillo “puso” a “El Pablote” con el comandante Guillermo González a cambio de la plaza. Le dio santo y seña de su paradero; se encargó de difundir que lo habían matado porque él no estaba cerca; quería evitar que lo tildaran de traidor.

Días antes de que las fuerzas federales asesinaran a Acosta, en la sierra de Ojinaga, Chihuahua, Amado pidió unos días para ir de vacaciones a Sinaloa, a su pueblo. En realidad se trasladó a Ciudad Juárez a esperar las noticias de lo que, ciertamente, vendría. Se escondió. Era abril de 1987.

“Don Neto” había caído dos años antes, en 1985, en Puerto Vallarta.

Lo persiguieron día y noche, a él y a Rafael Caro Quintero, por su participación en el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar..

El reacomodo producido por la muerte del Kiki Camarena le abría enormes posibilidades a alguien como él, que conocía el trasiego de la droga de punta a costa, y dominaba, relaciones con Colombia. El reacomodo que hundió a su tío, lo beneficiaba.

Sólo le estorbaba Pablo Acosta, su patrón.

—Ya vengo, Pablo. ¿Se le ofrece algo?—, dijo Carrillo Fuentes al ranchero. Dicen que así se despidieron; fueron las últimas palabras. Lo demás es una nube de gritos, balas. Pablo murió ese abril, amaneciendo. Poco después, Amado movió su centro de operaciones de las rancherías y las sierras a la ciudad, a Juárez.

Se instaló junto con los otros capitanes del cártel, entonces en manos de “Los Rafaeles”, Aguilar Guajardo y Muñoz Talavera. Creció.

Y luego vino otra purga, seis años después de la muerte de “El Pablote”. También en abril. Fue la última purga que Amado vio en vida. En la siguiente, la muerte lo alcanzó.

LA MISTERIOSA MUERTE DE AMADO CARRILLO

De 41 años de edad, al momento de su muerte, la Drug Enforcement Administration (DEA) afirmaba que Amado Carrrillo Fuentes cambiaba frecuentemente de fisonomía mediante cirugía plástica. Su “estilo” era objeto de debate. Mientras que algunos decían que era muy violento y despiadado con los que lo traicionaban, había otros que lo describían como “conciliador y diplomático”, escurridizo y meticuloso. Era objeto de 26 investigaciones en Estados Unidos y México. Había dos órdenes de aprehensión en su contra en EU. La Procuraduría General de la República (PGR) giró orden de arresto en julio 1996, a petición del gobierno estadunidense. Antes de “morir” estuvo en la lista de los “10 más buscados” de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Los actos de Amado Carrillo Fuentes perduraron siempre ocultos bajo un velo de misterio. Hoy se sabe que entre mayo y julio de 1997 El señor de los cielos estuvo viajando a Rusia, Chile y Cuba. Sin embargo, en un “montaje” típico de los servicios de inteligencia, el 4 de julio de 1997 a las 21 horas, se anunciaba que el cadáver de Amado Carrillo Fuentes, estaba siendo preparado para su velorio en la finca del ejido El Guamuchilito, municipio de Navolato, a 60 kilómetros de Culiacán, Sinaloa, según indicaron sus familiares. El cuerpo embalsamado de quien se presumía era Carrillo Fuentes, salió a las 9:30 horas en un vuelo de Aeroméxico con destino a Culiacán. El narco había sido atendido en el hospital Santa Mónica, en donde fue operado por los médicos Jaime Godoy Singh, Ricardo Reyes Rincón y Carlos Humberto Ávila, mismos que en noviembre de 1997 fueron señalados por la PGR como responsables de los delitos de homicidio calificado (doloso) y contra la salud en la modalidad de administración de un narcótico prohibido.

El 5 de julio de 1997, fuentes de la funeraria García López, ubicada a una cuadra de la Secretaría de Gobernación, en el Distrito Federal, informaron que ésta fue la encargada de trasladar el cadáver a Culiacán, aunque el certificado de defunción fue realizado con el nombre de Antonio Flores Montes. Para efectuar esa acción se utilizó un ataúd metálico que tuvo un costo aproximado a 10 mil pesos, y añadieron que se trataba de una persona de aproximadamente 40 años de edad, estatura regular, con bigote y tez morena clara. Fue recogido por el gerente de la funeraria San Martín, de Culiacán, Juan Blanco. Según algunas fuentes, le fueron practicadas dos autopsias, una en la ciudad de México y otra en Culiacán, donde peritos de la PGR establecieron que la causa de la muerte fue un paro cardiovascular. Ese día, en Culiacán se escucharon diversos rumores sobre el funeral. Se decía que se trataba de una farsa para evadir a las autoridades. Por su parte, la PGR informó en un comunicado de prensa que desde el 4 de julio por la noche, recibió informes en el sentido de que “el conocido narcotraficante Amado Carrillo Fuentes (a) El señor de los cielos habría fallecido”. Precisaba la dependencia que “hasta este momento, y no obstante que personas allegadas al señor Carrillo Fuentes habrían corroborado la noticia, la Procuraduría General de la República no está en aptitud de confirmar estos informes. Esta confirmación –puntualizó la dependencia– se realizará hasta que se haya tenido acceso al cadáver y se haya realizado la inspección cadavérica, así como los análisis técnicos y forenses correspondientes”.

Más adelante, el boletín indicaba: “En virtud de la existencia de diversas órdenes de aprehensión giradas en contra de Amado Carrillo Fuentes, la Procuraduría General de la República está obligada a corroborar por todos los medios legales a su alcance la identidad del cadáver y su correspondencia con la del presunto responsable”. La señora Aurora Fuentes de Carrillo y sus hijas Bertha Alicia y Luz Bertila ingresaron a la funeraria San Martín para reclamar el supuesto cuerpo del capo . Eran las 22 horas de Culiacán y mientras la familia se reunía con los peritos de la PGR, la funeraria fue rodeada por unos 300 elementos de la Secretaría de Protección Ciudadana armados con rifles de alto poder, quienes impidieron el acceso a los medios de comunicación.

Al día siguiente, salió la señora Fuentes con sus hijas y al ser entrevistada por numerosos representantes de medios nacionales e internacionales insultó a los reporteros pidiéndoles que respetaran su dolor, mientras las hermanas gritaban que el cuerpo sí pertenecía a Amado Carrillo. Entre golpes, forcejeos e insultos, la señora abordó una camioneta Silverado 1997 placas de circulación VFV-7931, con vidrios blindados y polarizados, para dirigirse a su rancho El Guamuchilito. En tanto, los peritos de la PGR se mantuvieron dentro de la funeraria negando todo tipo de información. Ante la insistencia de que Carrillo se encontraba vivo, la versión oficial indicaba que “la PGR se encontraba realizando las diligencias de ley. Concluidas las investigaciones del caso, se informará a la opinión pública sobre los resultados y conclusiones”, terminaba el boletín oficial.

El cuerpo fue examinado por peritos de la PGR, pero en un boletín oficial la dependencia dijo no estar “en aptitud de confirmar” la muerte del capo , hasta no corroborar “la identidad del cadáver” y realizar análisis técnicos y forenses”. Públicamente sólo se conocen cuatro fotos del jefe del cártel de Juárez , entre ellas, las dos fichas que le imprimieron las procuradurías del Distrito Federal y General de la República en 1989, publicadas por El Financiero y El Universal . Ninguna tiene parecido entre sí. No era la primera vez que Carrillo Fuentes tejía sobre sí todo una estrategia para distraer tanto a las autoridades, como a sus adversarios.

La historia oficial de su muerte es la siguiente:

El médico de guardia ingresó a la habitación 407 del hospital Santa Mónica y halló sin vida al paciente zacatecano Antonio Flores Martínez, de 42 años de edad. Infarto al miocardio, se asentó en el acta de defunción. Al paciente le habían practicado una liposucción y una “amplia cirugía facial” que duró ocho horas. Flores Martínez era un nombre falso. Los domicilios que aportó no existen. Se trataría, señalaba la autoridad, que era Amado Carrillo Fuentes, sinaloense de 41 años de edad y el más poderoso narcotraficante del país. Hasta las primeras horas del 6 de julio, la PGR indicó que no podía, “afirmar con una total certeza si el cuerpo era de Carrillo”. Tampoco se había podido determinar la causa efectiva de la muerte de Flores Montes (o Carrillo Fuentes), pese a que ya se habían realizado una inspección cadavérica, necropsia de ley y una renecropsia, así como confrontación dactiloscópica.

De joven, en su natal Villa Ángel Flores, en Navolato, Sinaloa, a Amado Carrillo Fuentes le apodaban El zanate . Después utilizaría varios nombres falsos, sobre todo el de Juan Carlos Barrón Ortiz, y en los últimos años, casi reverencialmente, se le conocía como El señor de los cielos . Un hombre al que se atribuyó tanto poder monetario –miles de millones de dólares–, tanta influencia en altos mandos del gobierno para conseguir protección –por estar supuestamente a su servicio fue encarcelado nada menos que el general Jesús Gutiérrez Rebollo. Tanta fuerza corruptora –200 millones de dólares habría ofrecido entregar a funcionarios para “bajarle a la persecución”. Carrillo se libró de morir en un atentado en el restaurante Bali Hai, del Distrito Federal, en noviembre de 1993, ¿pudo morir solo y su alma en una cama de un hospital de tercera? Por ello, el 10 de julio de 1997, el director administrativo de la DEA, Jim Milford, señaló que apostaba su placa a que el cadáver pertenecía a Carrillo. “No lo diría si no fuera verdad”, dijo Milford, considerado como el de mayor jerarquía en la dependencia, luego del director Thomas Constantine. Por su parte, el embajador de México en Washington, Jesús Silva Herzog Flores, afirmó que la DEA ha cometido una “ligereza” al “certificar” que el cadáver asegurado por la PGR es el de Amado Carrillo ( El Financiero , 13-VII-97).

La muerte del capo –oficializada el 4 de julio por las autoridades– describe que Carrillo había muerto una semana antes, publicó en Chihuahua, Chihuahua, Semanario. Indica que el narco muerto tenía ya nuevo sucesor en la persona de Juan José Esparragoza Moreno alias El azul . En Ciudad Juárez, en un sitio cercano al palenque de Expo-Juárez, a El azul le fueron presentados saludos y cortesías de los principales capos , algunos empresarios y hasta magnates de medios de comunicación, describió la revista que edita Antonio Pinedo Cornejo ( Semanario , 26-VII-97). El 14 de agosto de 1997 el subsecretario chileno del Interior, Belisario Velasco, confirmó que el narcotraficante mexicano estuvo en Chile de mayo a junio de 1997. Todo indica que Chile se había convertido en el lugar de residencia de El señor de los cielos y sus principales lugartenientes. Días antes de su muerte, uno de sus hombres de confianza, Eduardo González Quirarte, partió de Chile con algunos de sus familiares hacia Europa, presuntamente a Londres.

De acuerdo al financiero de Amado Carrillo, Manuel de Jesús Bitar Tafich, había estrechos nexos entre El señor de los cielos y el expresidente Carlos Salinas de Gortari. El exfuncionario y el narco tuvieron su último encuentro este año en las calles de la exclusiva zona de El Vedado en La Habana, Cuba. Carrillo Fuentes tenía el apoyo de los servicios diplomáticos y de inteligencia cubanos y de los directivos del Citibank en la ciudad de México. Con este apoyo, Juan Antonio Arriaga, el alias que utilizaba El señor de los cielos fue recomendado por las autoridades del Citibank con el empresario chileno Jaime Ventura Cohen para realizar negocios en Chile. Ventura Cohen recibió una compensación de 400 mil dólares de parte de Amado Carrillo. La operación, incluyendo nombres falsos para ocultar las operaciones, fue similar a la que realizó con el mismo banco Raúl Salinas de Gortari.

La conexión entre Amado Carrillo, conocido en Cuba como Juan Antonio Arriaga, y el gobierno cubano presuntamente tuvo el apoyo del embajador mexicano Mario Moya Palencia y de su hijo Mario Moya Ibáñez. Carrillo Fuentes se hospedaba en una zona de residencias destinadas a visitantes distinguidos y diplomáticos a cargo de la dirección de Protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores. El 22 de septiembre de 1997, el gobierno de Cuba entregó a la PGR, vía diplomática, un informe sobre la estancia en la isla del narcotraficante mexicano y la posible complicidad de éste con autoridades diplomáticas mexicanas. Existe la posibilidad de que funcionarios, políticos y empresarios mexicanos brindaron ayuda al capo para instalarse en Cuba. En un documento calificado como “confidencial” y firmado por José Candía Ferreyra, jefe de la Dirección de Control de Procesos Penales, se da cuenta de los movimientos del narco en la isla. El documento, pletórico de contradicciones, sostiene que Carrillo estuvo relacionado afectivamente con la ciudadana cubana Marta Venus Cáceres, de la cual el gobierno cubano afirma que no “conocía” la verdadera identidad de Carrillo Fuentes ( El Financiero , 15-XII-97). El patroncito , como era llamado en Cuba, tenía amigos en el medio artístico y en el sector del turismo.

La negociación sobre la enorme fortuna de Carrillo –unos 10,000 millones de dólares– es el punto central para entender la desaparición del narco . Un reportaje de Proceso establece que Rafael Pérez Ayala –un abogado de Michoacán reclutado como articulista de Excélsior a partir de julio de 1976, cuando se echó de la dirección general del diario a Julio Scherer García–, sirvió de intermediario entre Carrillo y las autoridades de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para pactar las condiciones de operación de su cártel ( Proceso , 9-XI-97). Con fecha 14 de enero de 1997 se tiene conocimiento de que los documentos sustraídos de la secretaría particular del general secretario Enrique Cervantes Aguirre y filtrados por Proceso , muestran que Carrillo ofreció a la Sedena un pacto que contemplaba los siguientes puntos: 1. Colaborar para acabar con el narcotráfico desorganizado. 2. Actuar como empresario y no como criminal. 3. No vender drogas en territorio mexicano, sino exportarlas a Estados Unidos y Europa. 4. Traer dólares y ayudar a la economía. 5. No actuar violentamente ni en rebeldía contra las autoridades ( Proceso , 27-VII-97). Pérez Ayala buscaba una concertacesión narcopolítica que permitiera llegar a los puntos planteados por Carrillo. Para lograr su objetivo se auxilió del general brigadier Jorge Mariano Maldonado Vega, exdirector de la Academia de Policía del DF, quien en la actualidad se encuentra en una cárcel militar de Jalisco. En el Ejército se le imputan a Maldonado Vega delitos relacionados con el tráfico de drogas.

Ante estos hechos, en los últimos días de septiembre de 1997, circularon notas de prensa que indican que Amado Carrillo no murió el 4 de julio pasado sino que se acogió al Programa de Protección a Testigos de la FBI y está proporcionando información privilegiada a esa dependencia ( La Crónica , 29-IX-97). Un vespertino de Santiago de Chile publicó de nueva cuenta información, sin fuente alguna de respaldo, respecto a que Amado Carrillo Fuentes no había muerto y trabajaba en realidad para la DEA ( La Segunda , 4-XI-97). Lo anterior supondría instalarse en la hipótesis de una autosustitución de personalidad y que surgiera la información desde el campo contrario o disputado. Hay antecedentes, en Sinaloa, Sonora y Chihuahua de suplantación de personas para hacer creer que alguien murió y seguir operando con identidad diferente. Muerto Carrillo Fuentes, ningún gobierno tendría que preocuparse por sus actividades, ni mucho menos perseguirlo como antes, bajo los reflectores de la notoriedad. Como consecuencia de su muerte oficial –que es distinta de su muerte real–, Carrillo Fuentes estaría en el centro de la disputa que se lleva a cabo en el mundo del narcotráfico desde 1999.

FUENTE: APIAVIRTUAL.COM


LOS CACHORROS DE JUAN VILLAREAL-EL SEÑOR DE LOS CIELOS

NO TIENE LA CULPA EL INDIO

LOS TIGRES DEL NORTE...

miércoles, septiembre 09, 2009

JUAN JOSE ESPARRAGOZA MORENO

JUAN JOSE ESPARRAGOZA MORENO

"EL AZUL"

Nacido el 3 de febrero 1949, es un ex Policía Judicial Federal (PJF) que se volvió traficante de drogas. Esparragoza nació en Huichiopa, Sinaloa. Se le conoce como "El Azul" por su tez oscura que parece ser de ese color. Es el único Capo en libertad de la primera generación de traficantes en México. Se dice que es el Capo de Capos de la mafia Mexicana por su carácter conciliador y el respeto que se le tiene.

CARACTER DE "EL AZUL"

El encuentro fue casual y ocurrió en la puerta de un restaurante en la zona de Polanco. Se originó porque los escoltas de Juan José Esparragoza Moreno alertaron a su patrón sobre el arribo de personal de la Procuraduría General de la República (PGR) al lugar donde se disponía a comer aquel día de principios de 1995. El Azul, como lo apodaban por su tono de piel desde los años 70 sus correligionarios en Sinaloa, salió tan apresurado que no se percató que una persona esperaba a que le asignaran mesa y, de manera accidental, tropezó con él.

—Oiga, discúlpeme— le pidió Esparragoza a aquel hombre que vestía traje y aguardaba en el acceso. —No hay cuidado, no se preocupe— le contestó.

—Que tenga buen provecho— le dijo, y se retiró. Quien esperaba mesa en el restaurante, de acuerdo a quienes conocieron de primera mano aquella anécdota, era el recién designado titular de la PGR, Antonio Lozano Gracia, quien en aquel momento no conocía ni sabía quién era ese hombre robusto, moreno y de cabello quebrado, que de manera caballerosa excusó por el incidente.

Pocos minutos después, cuando el procurador aguardaba en su mesa a unas personas con las que se había citado para comer, sus escoltas del Estado Mayor Presidencial (EMP) se le acercaron para comunicarle la urgencia de retirarse del lugar. Lozano escuchó atento y no hizo mayores comentarios, siguió a los miembros de su equipo de seguridad y cuando abordó su vehículo uno de ellos le explicó que la razón por la que se tenían que marchar era porque habían detectado hombres armados distribuidos en varios vehículos ya que adentro estaba Esparragoza el segundo hombre en importancia, sólo por debajo de su compadre Amado Carrillo Fuentes, en la cúpula del llamado cártel de Juárez.

—¿Cómo era?— preguntó Lozano. Al escuchar la descripción, reconoció al hombre con el que tropezó y quien de modo amable se disculpó. Después, en la PGR se enteraron que la salida intempestiva del capo se debió a que sus escoltas creyeron que se desarrollaba un operativo encabezado por el procurador, de ahí que abandonara el restaurante. En la confusión, ni Esparragoza reconoció al procurador, ni Lozano supo de quién se trataba.

Alianzas de don Juan

Todas las versiones periodísticas que se conocen sobre don Juan, como lo identificó —en una entrevista antes de su extradición en septiembre pasado a Estados Unidos— Hernando Gómez Bustamante, principal capo del cártel colombiano del Norte del Valle, coinciden en que es un hombre conciliador, gentil, gran conversador y con un perfil de negociador nato que los estadounidenses lo han llamado peace maker, ya que se le atribuye el acercamiento para acordar un alto a la ola de violencia en 2006 entre la llamada Federación y el cártel del Golfo.

Un hombre considerado por sus contemporáneos como una leyenda de los sótanos de la policía política, la hoy extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), el comandante Florentino Ventura, se jactó en vida de haber sido el policía que detuvo en 1986 a Esparragoza durante un operativo que lo llevó preso al Reclusorio Sur. Estuvo siete años encarcelado, compartió encierro con Amado Carrillo, y cuando en 1992 quedó en libertad comenzó la segunda parte de su carrera que inició en los días en que se suscitó la muerte, en circunstancias extrañas, de su captor. A la fecha, ninguno de sus captores vive.

Esparragoza se ha mantenido vigente por más de tres sexenios y es el único capo en libertad de aquel grupo fundacional que se aglutinó en Sinaloa alrededor del hoy fallecido Pedro Avilés, El León de la Sierra, junto con Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Don Neto Fonseca Carrillo, precursores de la organización que en los años 80 y 90 tuvo en Rafael Caro Quintero y Amado Carrillo Fuentes a sus líderes.

Nacido el 3 de febrero de 1949 en Huichiopa, pintoresco pueblo a las afueras de Badiraguato, contrajo nupcias con Gloria Monzón, cuñada de Joaquín El Chapo Guzmán. Discreto y reservado, don Juan prohibió en su momento que le escribieran corridos y que su círculo cercano se ostentara con el oropel que suele distinguir a jefes del narco y su séquito. Como él, de pequeñas comunidades de Badiraguato son también El Chapo, oriundo de La Tuna, y los hermanos Beltrán Leyva, originarios de La Palma. Con Amado lo unió el compadrazgo al apadrinar a Juan Manuel, uno de los vástagos del fallecido Señor de los Cielos; con Ismael El Mayo Zambada, es también compadre pues éste bautizó a uno de sus hijos.

A estos lazos las agencias antidrogas la calificaron como la “alianza de sangre”, fortalecida cuando Juan José Esparragoza, el hijo mayor, se casó con una hermana de los Beltrán Leyva de la que hay descendencia de apellidos Esparragoza Beltrán. Siguió cuando Patricia Guzmán Núñez, La Patrona, y sobrina del Chapo, fue pareja de Alfredo Beltrán.

Hoy día la “alianza” está rota por la confrontación de los Beltrán Leyva con El Chapo y El Mayo. A la pregunta hecha a diferentes fuentes del gobierno federal sobre ¿con quien está ‘don Juan’? Las respuestas que dan son: una, que lo ven muy cerca de Arturo Beltrán Leyva, tío de sus nietos y a quien ha cedido paulatinamente sus rutas y contactos.

Otra, sugiere que se “alineó” con su compadre El Mayo Zambada y su paisano El Chapo Guzmán para quitar de en medio al clan de los Carrillo Fuentes, con quienes trabajó por más de 20 años en sus casi seis décadas de vida. A estas alturas de la confrontación que tiene a Chihuahua y Sinaloa sumidas en una sangría continúa, han aparecido comentarios off de record de funcionarios federales quienes extrañan los dotes conciliadores que han distinguido por varios sexenios para resolver estos diferendos a don Juan, un hombre por quien se ofrecen 5 millones de dólares en Estados Unidos por su captura.

FUENTE: EL UNIVERSAL.COM.MX

LA PROTECCION DEL "AZUL"

El Azul Esparragoza si no es el jefe de todos los jefes del narcotráfico mexicano, sí parece el más dotado entre ellos para establecer arreglos y delimitar territorios. Nacido el tres de febrero de 1949 en Huichopa, Sinaloa, en los años setenta se preparó para delinquir en la Dirección Federal de Seguridad. Sí, aunque parezca paradójico y sin embargo es una verdad comprobada por muchos casos, además de sus funciones persecutorias contra la disidencia política, la DFS operaba como una escuela de delincuentes. Muchos de los grandes cappi del narcotráfico portaron en su momento charola de la policía política.

Esparragoza Moreno desarrolló las habilidades (y los contactos, quizá) adquiridas en la DFS en la banda de Miguel Ángel Félix Gallardo, de quien llegó a ser lugarteniente.

Pero su apenas iniciada carrera se vio interrumpida en 1986, cuando el activismo del Gobierno mexicano contra la droga (urgido por Washington tras el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar) lo condujo a la cárcel. En el reclusorio sur de la ciudad de México permaneció de marzo de ese año hasta 1992, cuando fue trasladado al penal ahora denominado La Palma, en Almoloya de Juárez. Allí terminó de purgar la breve condena de siete años de prisión a que había sido sentenciado.

Mientras se hallaba en la cárcel capitalina, tenía al parecer amplio margen para utilizar comunicaciones telefónicas, que le permitieron mantener contacto con los suyos, y también para salir de su celda a la calle siempre que fuera preciso. Diversas informaciones lo hacen presente en una reunión en 1989 en que hizo valer su influencia ante Félix Gallardo, recién aprehendido entonces, y sus conexiones con las bandas colombianas para convertirse en supremo armonizador de los intereses de las mafias mexicanas. Eso le permitió acercarse a Carrillo Fuentes, a cuyo hijo Juan Manuel apadrinó en 1994.

Ya para entonces Esparragoza se había radicado en Cuernavaca, siguiendo el ejemplo de su compadre El señor de los cielos, que escogió aquella ciudad como sede hacia 1990. No tardó en ser pública la presencia en la capital de Morelos de esos jefes del narcotráfico. Era imposible que pasara inadvertida, así fuera sólo por las nubes de guardaespaldas que protegían sus casas y sus personas. A esa multiplicación de guaruras se debió el auge que hace una década tuvieron los secuestros en aquella entidad, pues ese delito se convirtió en una especie de deporte para mantenerse en forma o un medio para ganar más dinero: lo practicaban los guardias en sus ratos de ocio.

También fue visible el asentamiento de Esparragoza y Carrillo Fuentes porque sus domicilios no estaban alejados de la casa oficial del gobernador Jorge Carrillo Olea, y porque aquellos y éste confiaban en las mismas personas. Carrillo Fuentes hacía constar sus adquisiciones inmobiliarias en la notaría a cargo de Hugo Salgado Castañeda, a quien Carrillo Olea hizo secretario de Gobierno en las postrimerías del suyo.

Como suelen hacer, también los miembros de este novedoso cártel de Morelos organizaban fiestas rumbosas. Se tienen datos, y aun filmaciones, de la que Esparragoza ofreció con motivo de su vigesimoquinto aniversario de bodas, en diciembre de 1996.

El jolgorio terminó a la mañana siguiente de su inicio, sin que nadie de los muchos asistentes que tenían cuentas con la justicia experimentara el menor temor de ser detenido o siquiera molestado, pues el magno acontecimiento contaba con la protección de agentes de la policía judicial del estado, entonces dirigida por Jesús Miyazawa.

No sólo El Azul ha sido beneficiario de tal género de resguardo, mantenido no obstante el cambio de mandos en esa corporación. Su hija Nadia ha contado con semejante protección de las actuales autoridades, así en su vehículo como en su domicilio. Aunque sea preciso tomar esta información con un grano de sal, por provenir de un indiciado, he aquí lo dicho por un agente de la policía ministerial al rendir declaraciones en diciembre pasado, en el curso de la indagación que condujo a aprehender a Montiel: Éste, según su entonces subordinado el agente Ildefonso Ortiz Alatorre, “se encarga de recibir pagos de diversos narcotraficantes de Morelos, y por otro lado sé, porque así se platica, que el Gobernador tiene un lazo sentimental con Nadia Esparragoza, hija de El Azul, y que probablemente de aquí venga la custodia que tiene Montiel con respecto a esta persona”.

La alusión al nexo personal entre esa joven y el gobernador Sergio Estrada Cajigal (que acaba de contraer matrimonio luego de divorciarse cuando era ya Gobernador) puede ser un vulgar y ofensivo chisme. La información sobre la escolta policíaca asignada a ella no lo es. La PGR la comprobó, al punto de que sus agentes tuvieron conocimiento del domicilio de la joven precisamente por el testimonio de Ortiz Alatorre.

EL PODER DE LA AK-47

Por estas razones es el arma preferida del hampa. Como se ve en el vídeo su resistencia es llevada al límite y sigue escupiendo fuego...

JUAN GARCIA ABREGO


JUAN GARCIA ABREGO

Ex jefe del Cartel del Golfo nació en la ciudad de Heroica Matamoros, Tamaulipas, México el 13 de septiembre de 1944.

Su familia se dedicaba a la agricultura y en ocasiones viajaban a Estados Unidos. EL 17 de mayo de 1965 obtiene el certificado de nacimiento estadunidense número 100741-ND, folio 59895. En su Fe Bautismal se asentó que Garcia Abrego había nacido el 13 de septiembre de 1944 en el condado de Cameron, Texas. Hasta 1993 el Departamento de Salud del Estado de Texas notifica al estado de Texas sobre la existencia de un acta de nacimiento mexicana con el nombre de Juan Garcia Abrego.

Juan García Ábrego junto con su hermano iniciaron labores agricolas siendo jóvenes lo que más adelante los convertiría en prósperos empresarios.

En 1995 es detenido y extraditado a Estados Unidos, por ser ciudadano estadunidense y de acuerdo al art. 33 de la Constitución mexicana. Se encuentra recluido en una cárcel de Colorado, donde purga una condena por delitos contra la salud.

FUENTE: WKPD

Corrido: LA CLAVE DEL JEFE

MUSEO DEL NARCO

Museo del narcotráfico ubicado en la ciudad de México. Su acceso es restringido pues fue creado por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para adiestramiento de las nuevas generaciones de militares.



JUAN NEPOMUCENO GUERRA

JUAN NEPOMUCENO GUERRA

(18 de julio, 1915 - 12 de julio, 2001) fue un traficante que supuestamente fundó el cártel del Golfo. Durante la década de 1930 comenzó a contrabandear whisky hacia los Estados Unidos a través de Texas. A través de conexiones políticas que había fomentado, Nepomucena Guerra fue capaz de controlar todo el contrabando a través de Río Grande. En la década de 1970, Juan García Abrego toma el control del cártel y comienza a utilizar las conexiones de Nepomuceno y acrecienta el cartel en el negocio de la cocaína.

Según fuentes de noticias, a pesar de que supuestamente fundación de uno de los cárteles de drogas más importantes en México, Juan Nepomuceno Guerra, solo paso "unas pocas horas en la cárcel" por sus crímenes.

FUENTE: WKPD

EL CACIQUE DEL GOLFO

Juan Nepomuceno Guerra

Murió en Matamoros, Tamaulipas, una de las leyendas del contrabando y el tráfico de drogas en la costa este de la frontera mexicana con Estados Unidos: Juan Nepomuceno Guerra. Falleció a los 82 años, víctima de una grave enfermedad que ya le había causado la pérdida de sus piernas hace un par de años.

Con su muerte, se revivió la mitología que se había generado en torno suyo en el pasado que, a decir verdad, está fuera de la realidad. Se dijo que Juan N. Guerra era el verdadero jefe del cártel del Golfo, que fue el hombre que manejaba, como una réplica de Don Corleone, el tráfico de drogas en toda esa región de la frontera. La verdad no es esa: la importancia de la historia de Juan N. Guerra es que representa perfectamente bien, el cruce de caminos entre dos etapas del crimen organizado en México y de sus relaciones con el poder. Y también los métodos que se utilizaron para forzar el reemplazo de unas figuras por otras.

En realidad, como muchos de su época, Juan N. Guerra comenzó sentando bases en esa franja de la frontera como contrabandista. En una época en que el mercdo nacional estaba cerrado, donde el consumo de drogas en Estados Unidos no era importante, el verdadero negocio estaba en el contrabando de la Unión Americana hacia el mercado interno en México. Para eso se requerían amarres y contactos políticos. Juan Guerra los fue construyendo hasta convertirse en un verdadero cacique en la región. A nivel local la alianza principal se estableció con los dirigentes de la CTM (que controlaban a los transportistas) sobre todo con Agapito Hernández Cavazos, dirigente cetemista en el estado, y con Pedro Pérez Ibarra, dirigente de la CTM en la estratégica aduana de Nuevo Laredo. Con el control de los transportes locales, de las aduanas de Nuevo Laredo y Matamoros, Juan N. Guerra pudo hacer florecer el negocio del contrabando durante años, incursionando posteriormente cada vez más en el narcotráfico, casi exclusivamente en la marihuana, aunque, en comparación con el contrabando de productos hacia México, la droga era, en esa época, un negocio secundario.

La cantidad de políticos nacionales que formaban parte de los contactos de Juan N. Guerra parecían ser innumerables: prácticamente todos los políticos importantes del noreste del país, particularmente de Nuevo León (si bien existen diversas actas de nacimiento de Guerra, incluso una que lo hace nacer en Estados Unidos, todo indica que era originario de China, Nuevo León) y Tamaulipas lo conocían y lo trataban. Las versiones policiales aseguran que uno de esos políticos, especialmene influyente en la época de Adolfo López Mateos, fue Raúl Salinas Lozano. De esa relación entre Juan N. Guerra y el padre del ex presidente Carlos Salinas, se desprendieron innumerables especulaciones, sobre todo a partir de que Raúl Salinas de Gortari fuera detenido.

Las relaciones entre el crimen organizado y el poder político tiene en esas épocas sus orígenes y a partir de allí se desarrollan hasta sus formas actuales. Durante años el cártel de Matamoros (posteriormente se convertiría en el cártel del Golfo), basó su poder en esas relaciones y terminó siendo ésta, la estrecha relación con el poder, uno de los signos distintivos de este grupo. Los vínculos con la CTM local le permitieron a Juan N. Guerra establecer otra fuerte relación con Joaquín Hernández Galicia, La Quina, el otrora poderosísimo dirigente petrolero y también con el grupo político local de Enrique Cárdenas González. Los apoyos políticos de estos grupos oscilaron tradicionalmente entre el PRI y el PARM y así mantuvieron su influencia en la frontera durante años.

Pero en 1988 todo indica que realizaron apuestas equivocadas (muy probablemente de la mano con La Quina) y terminaron rompiendo con el entocnes presidente Carlos Salinas de Gortari. Allí comenzó una operación para recomponer el control caciquil en toda esa región del país y muy probablemente muchos episodios desastabilizadores sucedidos años después tienen origen en ese conflicto.

Hay disitntas versiones sobre la caída del imperio de Juan N. Guerra, pero todas coinciden en que el eje central estuvo, en el ámbito político, en un distanciamiento de sus aliados tradicionales; otros consideran que el problema principal es que este viejo cacique, ya con graves problemas de salud en aquellos años, no permitía que se estableciera una verdadera red empresarial para el manejo del narcotráfico en la entidad, lo que coincidió, además, con toda la restructuración del negocio de la droga en nuestro país, a partir de la detención de Miguel Angel Félix Gallardo, un negocio que, desde entonces, ya se había asentado en la cocaína, mucho más que en la marihuana y por supuesto, con la apertura de mercados que ya se anunciaba, fuera del interés del contrabando (por lo menos del tradicional, de aparatos electrónicos, bebidas, ropas, que era norma en aquellos años).

Lo cierto es que cuando inicia la restructuración del narcotráfico se decide una división del territorio nacional entre diferentes grupos. Originalmente los únicos que no aceptan la misma serían los Arelleno Félix, con lo que comenzó una guerra entre cárteles que continúa hasta el día de hoy. Pero en la zona del Golfo ya comenzaba a operarse el cambio que implicaba la consolidación de un sobrino de Guerra, Juan García Abrego, con un apoyo claro de fuerzas políticas locales y nacionales, y sobre todo de funcionarios del área de seguridad.

En realidad hubo dos grandes operaciones que sirvieron para modificar el control de los principales grupos de narcotraficantes y en ambas, un mismo personaje aparece como el principal ejecutor: Guillermo González Calderoni. La primera de ellas se produjo en Ojinaga, Chihuahua, en abril de 1987. Allí en una operación combinada de la PGR y el FBI, encabezada por el entonces comandante de la Policía Judicial Federal en Ciudad Juárez, Guillermo González Calderoni, fue muerto el único hombre que le disputaba realmente el control del narcotráfico en México a Félix Gallardo, Pablo Acosta, un traficante que introducía toneladas de cocaína, marihuana y heroína en los Estados Unidos y que tenía una red de distribución interna en ese país que abarcaba de California a Carolina del Norte. La muerte, se asegura que a golpes, de Pablo Acosta, y la casi inmediata detención de Félix Gallardo, abrieron el espacio para que surgiera lo que ahora conocemos como el cártel de Ciudad Juárez.

La segunda gran operación se dio precisamente en 1990. Ya habían caído en Tamaulipas La Quina (en una operación policial también ejecutada por González Calderoni) y Agapito Hernández, ya había cambios en los grupos políticos dominante en Tamaulipas, ya había surgido un nuevo grupo que comandaba el crimen organizado. Pero para consolidar todo eso se requería terminar de desplazar a la vieja generación. Fue entonces cuando se decide la detención en uno de sus ranchos, de un Juan N. Guerra que ya estaba en silla de ruedas y que fue mostrado, entonces, como el verdadero jefe del cártel del Golfo, como El Padrino del narcotráfico mexicano, mientras que la realidad mostraba que ese grupo operaba bajo otros mandos. La detención de Juan N. Guerra fue encabezada, una vez más, por Guillermo González Calderoni. La operación fue espectacular pero las consecuencias legales por lo menos endebles. No se acusó prácticamente de nada al viejo cacique e incluso, por su estado de salud ni siqueira pisó la cárcel: pero lo importante era la señal y esa ya se había dado. Allí se oficializó que quien mandaba en esa frontera era García Abrego.

Poco después, el propio González Calderoni vio como caía su estrella y antes de ser detenido acusado de tortura y de participar activamente en el tráfico de drogas precisamente con el cártel del Golfo, buscó refugió en Estados Unidos donde se ha convertido en testigo protegido de la DEA, la que en un hecho inédito le ha permitido mantener su fortuna (que según las acusaciones que tiene en México es producto del narcotráfico). El gobierno estadunidense ha negado la extradición de González Calderoni que, según fuentes de alto nivel de las áreas de seguridad en México, seguiría siendo un hombre clave para comprender cómo se mueven los grupos de la droga en esa región de la frontera.

Lo cierto es que desde su detención, Guerra ya no tuvo influencia en el tráfico de drogas en esa parte de la frontera. Con el cambio de gobierno vendría la caída de su sobrino, Juan García Abrego, y una nueva redistribución de los grupos del narcotráfico. En esa región se acentuó la lucha entre distintos grupos considerados herederos de García Abrego: en Laredo estaba la banda de Los Texas; en Matamoros, Jesús El Chava Gómez, en esa misma zona Osiel Cárdenas. Los primeros fueron detenidos aunque conservaron desde el penal de Nuevo Laredo el control de ese puesto fronterizo durante años, los otros trabajaron juntos pero la presencia del cártel de Juárez se fue extendiendo hasta controlar buena parte de esas plazas. Hace dos años Gómez y Cárdenas fueron detenidos y encerrados en una casa del Pedregal, en el Distrito Federal. Pagaron, se dice, 700 mil dólares a los policías que los custodiaban y se fugaron. Allí mismo comenzó la guerra entre ambos y ganó Osiel Cárdenas: meses después el cuerpo acribillado de Gómez aparecía en las afueras de Matamoros.

FUENTE: MEXICOCONFIDENCIAL.COM

lunes, septiembre 07, 2009

FEDERAL VS SECUESTRADORES

Células del crimen organizado que ante la ofensiva del gobierno federal han cambiado sus actividades delictivas para recabar dinero y comprar los estupefacientes

RAFAEL CARO QUINTERO


RAFAEL CARO QUINTERO

Nacido el 24 de octubre de 1952 en La Noria, Sinaloa es uno de los narcotraficantes más famosos de la historia criminal mexicana. Fundó el Cártel de Guadalajara, junto con Miguel Ángel Félix Gallardo. Durante la década de 1980 fue conocido como el Narco de Narcos . Finalmente fue detenido acusado del asesinato del Agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena y de su piloto Guillermo Guerrero Urias El memillo

Actualmente cumple condena en México.

FUENTE: WKPD

Corrido EL NUMERO UNO

CAPTURA DE CARO QUINTERO

Tras una acción espectacular de la policía de Costa Rica, que tardó solo 15 minutos, Caro Quintero fue detenido junto a los mexicanos Eduardo Aldana García, José Albino Bazán, Juan Carlos Campero Villanueva, Luis Beltrán, Ivan Soto Arellano, Raul Noyola Romero, Miguel Lugo y Violeta Estrada yaver,. Además, tras el allanamiento, la policía halló a Sara cristina Cosío vidaurry Martínez -hija del ex secretario de educación del estado de jalisco y sobrina de un ex gobernador de Jalisco, por quien la policía de Costa Rica ingresó a esa vivienda, a solicitud de las autoridades mexicanas. Se suponía que ella estaba secuestrada por un grupo de mexicanos. La policía costarricense no imaginó que era la novia de un importante capo de la droga.

El 4 de abril de 1985, a las 5:45 a.m., 10 agentes de la Unidad Especial de Intervención (UEI) y otros 15 de la Sección de Estupefacientes del OIJ ingresaron a la quinta. Caro Quintero y su novia, Sara Cosío, estaban en una cama casi sin ropa. Cuando observaron su habitación, llena de hombres con trajes de fatiga, pasamontañas y rifles de asalto, pensaron que se trataba de un robo. Estaban asustados, no sabían qué pasaba, hasta que un agente del OIJ leyó la resolución del juez, Jorge Meza, quien permitió el allanamiento por un supuesto secuestro. Los policías le pidieron a la pareja vestirse. Caro Quintero nunca dijo una palabra, aunque mostró asombro, relató el viernes un ex agente del OIJ que participó en el allanamiento. "Yo no estoy secuestrada... yo estoy enamorada de Caro Quintero", manifestó Cosío en su declaración a la policía. Doce horas después del allanamiento, a las 6 p.m., y tras ser enviadas a México las huellas dactilares de todos los detenidos, la policía judicial recibió una respuesta inesperada: "Ustedes detuvieron a Caro Quintero, lo buscamos por tráfico de drogas y la DEA lo solicita por matar a uno de sus agentes". El capo estaba en la lista de los más buscados de la DEA. Para esa hora, por lo decomisado en la casa, todo encajaba para la policía: un arma enchapada en oro con incrustaciones de diamantes, $300 mil en efectivo, joyas por un valor de $1 millón y dos carros de lujo (un Mercedes Benz, placa de Misión Internacional MI 12-31, y un Toyota deportivo MR2, ambos adquiridos en circunstancias irregulares). Además, cuatro propiedades valoradas en $1,9 millones: una en San José de la Montaña, otra en Bello Horizonte de Escazú, una más en Vázquez de Coronado y la quinta de San Rafael de Ojo de Agua, donde fue detenido. Solo una de estas propiedades pudo ser aprovechada por el Estado costarricense. Una casa de Vázquez de Coronado fue traspasada por el gobierno mexicano al Comité Olímpico Nacional. Las otras dos están tomadas por precaristas. Las inversiones de Caro Quintero en el país sobrepasaron los $2,5 millones de dólares, según José Martín Trejos, ex procurador penal en ese entonces.

Tras su captura, ofreció el pago de la deuda externa de México a cambio de su libertad, ofrecimiento que por supuesto fue rechazado por las autoridades mexicanas.

FUENTE: WIKIPEDIA

RIQUEZA DEL NARCO

Decomisos de joyas, autos y armas realizados al crimen organizado en México


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