sábado, octubre 31, 2009

BENJAMIN ARELLANO FELIX

BENJAMÍN ARELLANO FÉLIX

EL MIN

Líder del cartel de los Arellano Félix, dirigió por muchos años a esta organización criminal que logró establecerse en Baja California y crecer a grado tal que se volvió imparable, logrando la protección y complicidad de varias autoridades y elementos policíacos.

Pasó por Tijuana una cantidad enorme de drogas, por lo que el gobierno de Estados Unidos puso precio a su cabeza y a las de la mayor parte de sus hermanos y asociados en esta organización crimina

Es capturado el 9 de marzo de 2002 por las fuerzas especiales del Ejército Mexicano en la ciudad de Puebla, Puebla. En el momento de su aprehensión se encontraba acompañado de Manuel Martínez González, un lugarteniente del cártel. Inicialmente el 15 de marzo de 2002 es sentenciado a cinco años y cuatro meses de prisión bajo el cargo de portación ilegal de armas de fuego, pues al momento de su arresto es encontrado con posesión de una AK-47 y una .38 Súper. A pesar de que el gobierno de Estados Unidos presenta una solicitud de extradición el 4 de julio de 2007 por los cargos de lavado de dinero y asociación delictuosa, la misma no procede debido a un amparo impuesto por los abogados y que es aceptado por un juez federal. Posteriormente el 4 de septiembre de 2007 un juez federal lo encuentra culpable de los delitos de narcotráfico y asociación delictuosa, sentenciándolo a 22 años de prisión así como el pago equivalente a 365 días de salario mínimo. Lo anterior, le imposibilita ser extraditado hasta cumplir su sentencia bajo las leyes mexicanas en el penal federal de alta seguridad de La Palma (Altiplano) en Almoloya de Juárez, Estado de México.


LOS TUCANES DE TIJUANA-BENJAMIN ARELLANO FELIX

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FIESTA DE LOS ARELLANO

Fiesta particular en la que se muestra a miembros del CAF departiendo sin ninguna preocupación de ser filmados, cuando eran los todopoderosos...

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miércoles, octubre 28, 2009

CAPTURA DE BENJAMIN ARELLANO

En una operación realizada con precisión quirúrgica, fuerzas especiales del Ejército capturaron en un fraccionamiento de la ciudad de Puebla, al narcotraficante Benjamín Arellano Félix y a su lugarteniente Manuel Martínez González, alias La Mojarra , informó el secretario de la Defensa Nacional (SDN), Gerardo Clemente Vega García.

La operación tomó por sorpresa al jefe del cártel de los Arellano, según se puede observar en fotografías de los hechos, donde se muestra que en la casa donde se le ubicó sólo había dos armas largas y una corta.

Las gráficas detallan que para someterlo a su primer interrogatorio Benjamín fue llevado a un baño, donde le mostraron en la pantalla de una computadora portátil seis fotografías de su hermano Ramón, para que confirmara su muerte.

De acuerdo con vecinos, era una familia "normal", nunca organizó una fiesta ni realizó escándalos. Sus integrantes eran amables. Los niños jugaban en la calle, donde tenían su canasta de básquetbol. Cumplían puntualmente con las cuotas de 750 pesos mensuales para el mantenimiento. "Eran buenas personas", dijo un recolector de basura, quien sin conocer la noticia de la detención tocó infructuosamente a la puerta de la residencia con la intención de llevarse los desperdicios y también los 15 o 20 pesos que de propina le daba Benjamín.

Entre las pertenencias que las autoridades aseguraron en la casa destaca una cartera negra que contenía lo mismo boletos del Metro de la ciudad de México que imágenes de San Judas Tadeo.

El contenido de la cartera incluía 21 billetes de 100 dólares y dos billetes de 500 pesos, fotografías de dos niñas y un niño, junto a dos escapularios, una medallita con la imagen de la virgen de Guadalupe y dos tarjetas de presentación, una de ella de un médico en Puebla.

Entre los papeles también destaca una "Alabanza a la sombra de San Pedro", que dice a la letra: "Pedro tu sombra me valga/ cargo tu estampa y tu medalla/líbrame de ser perseguido/ cuando yo al camino salga".

Además de un papel con datos en clave, que tiene líneas como la siguiente: "Jmizaderwx".

Mientras que en otro apartado, se observan diversas joyas entre las que destacan cadenas, relojes con incrustaciones de piedras preciosas, collares, medallas con la imagen de la Virgen de Guadalupe y anillos.

Tanto el secretario de la Defensa como el procurador resaltaron que con la detención de Benjamín Arellano y La Mojarra , quien estaba encargado de la seguridad de la familia del capo y de actividades de lavado de dinero de esa organización criminal, el asunto no está concluido "bajo ninguna circunstancia" para las dos dependencias, sino que se seguirá actuando.

Luego de que Fuerzas Especiales del Ejército, en coadyuvancia con la PGR, detuvieran a Benjamín Arellano después de cuatro meses de acciones de inteligencia de la SDN, se confirmó que fue Ramón Arellano quien murió junto con uno de sus gatilleros durante un enfrentamiento con policías ministeriales el 10 de febrero en la Zona Dorada de Mazatlán.

En la conferencia de prensa, donde se dio a conocer que durante la detención de Benjamín Arellano se encontraban en esos momentos su esposa, Ruth Lizeth Serrano Corona y sus dos hijos, "quienes continúan en libertad", Vega García comentó que en la casa ubicada en el fraccionamiento La Escondida se observó un altar con una fotografía de Ramón Arellano.

Macedo de la Concha abundó sobre el particular y mencionó que existen datos obtenidos durante la investigación y otras evidencias de carácter científico que han sido obtenidos hasta el momento, como pruebas dactilares, "que al ser confrontadas también nos permiten establecer esa hipótesis de que se trata de Ramón Arellano".

Aunque dijo que el DNA de Ramón Arellano aún no ha sido entregado a la PGR, insistió en que con las pruebas que se tienen se ratifica la hipótesis en cuestión.

La detención

De acuerdo con el secretario de la Defensa, las acciones para la captura en cuestión comenzaron desde el norte del país y señaló que por seguridad no podía ampliar sobre la estrategia realizada por los soldados de las Fuerzas Especiales.

Sin embargo, en un comunicado conjunto de la SDN y PGR, se precisa que "en la actividad militar, en la que sobresale el trabajo de inteligencia desarrollado durante varios meses (cuatro) por personal especialista de la Secretaría de la Defensa Nacional, resalta también el hecho de que las tropas del Ejército, conociendo las prácticas evasivas de este criminal (Benjamín Arellano), actuaron con todo sigilo".

Con esto, se señala, se evitó que las acciones militares fueran detectadas, "superando las sofisticadas medidas de seguridad que por mucho tiempo permitieron la protección a Benjamín Arellano, logrando su captura sin que se haya suscitado algún enfrentamiento armado, observando en todo momento el apego a la ley y dentro del marco de respeto a los derechos humanos, incluyendo la integridad física del detenido".

Después de la detención, los dos delincuentes fueron entregados a autoridades de la PGR y trasladados al Distrito Federal, donde fueron presentados ante el Ministerio Público Federal y después serían llevados al penal de La Palma a disposición del juez correspondiente, según informó Macedo de la Concha.

Cuentas pendientes

Cabe consignar que Benjamín Arellano, también conocido con el seudónimo de Alberto Arredondo Zazueta y los alias de Licenciado Sánchez, cuenta en su contra con varias órdenes de aprehensión relacionadas con los delitos contra la salud en sus modalidades de posesión, transporte, acondicionamiento y tráfico de mariguana, así como cocaína y heroína.

Benjamín uno de los integrantes de una familia de siete hermanos y cuatro hermanas, originarios de Sinaloa y radicados desde principios de los 80 en Tijuana deberá enfrentar cargos por delincuencia organizada.

Al menor del clan el cual operaba en toda la península de Baja California y en estados como Sinaloa, Sonora, Nayarit, Jalisco Coahuila y Durango principalmente se le acusa de acopio de armas e introducción clandestina al país de armas de fuego reservada para el uso exclusivo del Ejército, entre otros delitos.

En Estados Unidos, Benjamín Arellano tiene orden de aprehensión por el delito de conspiración y otras violaciones a la ley. La DEA ofreció por éste 2 millones de dólares.

FUENTE: ELUNIVERSAL.COM.MX


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AMPARO DE EXTRADICION

NIEGAN AMPARO DE EXTRADICION CONTRA BENJAMIN ARELLANO

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó un amparo a Benjamín Arellano Félix, ex líder del Cártel de Tijuana, quien intenta evitar su extradición a Estados Unidos.

Los ministros determinaron la constitucionalidad del Tratado de Extradición Internacional celebrado entre Estados Unidos y México, el cual había sido cuestionado por la defensa por no haber sido suscrito por el presidente de la República.

La SCJN argumentó que "el Artículo 133 constitucional dispone que los tratados que estén de acuerdo con la Carta Magna, celebrados y que se celebren por el presidente de la República, con aprobación del Senado, serán ley suprema de la Unión".

Por esta razón no deben interpretarse con la limitación letrista de que en forma específica sea el titular del Poder Ejecutivo quien necesariamente lo lleve a cabo en todas sus fases, incluyendo la suscripción personal.

Los magistrados indicaron que la interpretación sistemática de los artículos 76, 80, 89, 92 y 133 constitucionales permiten la actuación del jefe del Ejecutivo federal a través del secretario de Estado correspondiente.

El 24 de junio de 2008 el gobierno de México concedió al de Estados Unidos la extradición de Benjamín Arellano Félix, quien es requerido en esa nación para ser juzgado por delincuencia organizada, asociación delictuosa y "lavado" de dinero.

La madrugada del 9 de marzo de 2002, soldados de Fuerzas Especiales del Ejército mexicano, capturaron a Benjamín Arellano en la ciudad de Puebla.

FUENTE: RIODOCE.COM.MX

DETENCIONES DE 1RA GENERACION DEL CAF

ORGANIZACIÓN DELICTIVA DE LOS ARELLANO FELIX:

PRINCIPALES DETENCIONES

La Procuraduría General de la República informa que, como se hizo del conocimiento a la opinión pública, de manera conjunta con la Secretaría de la Defensa Nacional, fue detenido uno de los narcotraficantes más buscados a nivel nacional e internacional: Benjamín Arellano Félix.

Sobre el particular, a continuación se destacan los nombres de los principales detenidos, miembros de la organización criminal en comento:

Benjamín Arellano Félix, (a) "Alberto Arredondo Zazueta" o "Lic. Zatarain" o "El Min". Jefe máximo de esa organización delictiva, detenido la madrugada del pasado sábado 9 de marzo en Puebla.

Manuel Martínez González, alias "El Mojarra", lugarteniente de Benjamín Arellano, encargado de las actividades de "lavado de dinero" de la organización criminal, así como de la seguridad de la familia del propio Benjamín Arellano, con quien fue detenido.

Oscar López Rochín, alias "José Luis Ríos Santillán" o "Carlos López Rodríguez" o "El Oscarillo" o "El Charly" o "El Gallo" o "El R-1", detenido el 1° de octubre del 2001 en la ciudad de Mexicali, B.C. y recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 La Palma, Estado de México, acusado por delitos contra la salud, delincuencia organizada, colaboración y fomento en el narcotráfico, y uso indebido de condecoraciones.

Miguel Ángel Raygoza Muñoz, (a) "Miguel Ángel Raygoza Silva" o "Francisco Javier Raygoza Silva" o "Sergio Pacheco Murillo" o "El Cerito" o "El Cero", detenido el 1° de octubre del 2001 en la ciudad de Mexicali, B.C., junto con Marcelino Cázarez Félix, alias "El Chelino", y Pedro Jesús Castro García.

Antonio Hermenegildo Carmona Añorve, quien fue detenido el 29 de agosto del 2001 en la ciudad de Mexicali, B.C., acusado de brindar protección a la organización. En esa fecha fueron también detenidos Oliver Orozco Palomares, Veneranda Rubio Russel y Abigail Sánchez del Coronel.

Herberh Alberto Cruz Ruiz, (a) "Gino Brunetti" o "Sebastián Madrid Santamaría" o "Gabriel" o "El Gato", detenido el 22 de agosto del 2001 en Cozumel, Quintana Roo y extraditado a los Estados Unidos.

Ivonne Soto Vega, alias "La Pantera", fue detenida el 18 de julio del 2001 en Tijuana, B.C. Está relacionada con la organización delictiva.

José Humberto Rodríguez Bañuelos, (a) "La Rana", detenido en la ciudad de Tijuana, Baja California, el 23 de marzo del 2001 y trasladado al CEFERESO número 2 de Puente Grande, Jalisco, el 10 de julio del 2001.

Rigoberto Yánez Guerrero, (a) "El Primo", detenido el 23 de marzo del 2001 en la ciudad de México, responsable de las células de la organización, quien se acogió al programa de testigos protegidos, al igual que Bernardo Araujo Hernández, (a) "El Jabalí", quien participó en el enfrentamiento del 3 de marzo de 1994 en la ciudad de Tijuana, B.C, y Roel Ariel Yánez Guerrero, (a) "El Michael" y Alfredo Nahim Salman Aguilar, alias "Armando" y/o "El Bocina", detenidos en esa misma fecha también en la Ciudad de México.

Miguel Ángel García Serrano, (a) "El Capi"; Moisés Robles Vizcaíno, y Alfonso Henke Ponce, fueron detenidos el 16 de febrero del 2001 en la ciudad de Mexicali, B.C., y están relacionados con Gilberto Higuera Guerrero, alias "El Gilillo", al igual que Ricardo Osuna Tirado, quien transportaba estupefacientes a los Estados Unidos, y José Luis Félix Ledesma, quien custodiaba las residencias de la organización en la ciudad de Mexicali, B.C., ambos detenidos en la misma fecha.

Miguel Ángel Fernández Loera, detenido el 12 de febrero de 2001. Guardaespaldas de Gilberto Higuera Guerrero, alias "El Gilillo".

Enrique Harari Garduño. Detenido el 17 de agosto del 2000 en la ciudad de Tijuana, B.C. por el delito de acopio de armas, y recluido en el penal de máxima seguridad de la Palma, Estado de México.

Carlos Ariel Charry Guzmán, (a) "El Doctor". Detenido el 9 de agosto del 2000 y recluido en el Centro Federal de Readaptación Social de La Palma, en el Estado de México. Custodiaba droga.

Ismael Higuera Guerrero, "El Mayel". Detenido el 3 de mayo del 2000. Principal lugarteniente de los hermanos Arellano, responsable de llevar a cabo operativos de tráfico de enervantes, dirigió ejecuciones, secuestros y otros ilícitos.

Jesús Abraham Labra Aviles, (a) "El Chuy Labra", fue detenido en la ciudad de Tijuana, Baja California, el 11 de marzo del 2000 y trasladado a la ciudad de México el 12 de marzo, para posteriormente internarlo en el Centro Federal de Readaptación Social de La Palma, en el Estado de México, por los delitos de tráfico de drogas, "lavado de dinero" y homicidio.

Aldo Ismael Flores o Higuera Ávila, (a) "Martín Ramos", "Martín Brach" y/o "Bracho Zepeda", detenido el 26 de mayo de 1998 en la ciudad de Ensenada, Baja California, y se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad de La Palma, Estado de México, por los delitos de violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, uso de documentos falsos y delitos contra la salud en su modalidad de colaborar al fomento para posibilitar la ejecución de delitos contra la salud.

Gilberto Higuera Guerrero, (a) "El Gil" o "El Gilillo", responsable de dirigir operativos de seguridad a los principales jefes de la organización de los Arellano. El 7 de abril de 1998 se giró acción penal en su contra por delitos contra la salud y uso ilícito de instalaciones destinadas al tránsito aéreo.

Amado Cruz Anguiano, detenido en la ciudad de Tijuana, B.C., el 7 de marzo de 1998. Actualmente se encuentra recluido en el CEFERESO de La Palma, en el Estado de México. Era el encargado de controlar las rutas de narcotráfico en la ciudad de Tijuana, Baja California.

Rodrigo Villegas Bon, (a) "A-2" y/o "Roque", detenido el 26 de septiembre de 1997 en el estado de Jalisco y recluido en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco. Implicado en el homicidio del licenciado Leobardo Larios Guzmán.

Ramiro Zúñiga Ramírez, (a) "El Aguililla", y Luis Alberto León Hinojosa, alias "El Pelón", quienes fueron detenidos el 19 de septiembre de 1997, en la ciudad de Tijuana, B.C., por los delitos de violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Gabriel Alfredo Valdéz Mainero, (a) "El Radioloco", fue detenido en San Diego, California, el 17 de junio de 1997. Era el encargado de manejar el equipo de radiocomunicación de la organización.

Emilio Ricardo Valdés Mainero, (a) "León" o "Ricardo González León", detenido el 30 de septiembre de 1996, en San Diego, California, por posesión ilegal de armas y de estupefacientes.

Alfredo Miguel Hodoyán Palacios, (a) "Lobo" u "88", fue detenido el 30 de septiembre de 1996, en San Diego California. El 3 de marzo de 1999 fue extraditado y actualmente se encuentra recluido en La Palma, Estado de México. Acusado de los delitos de portación ilegal de armas de fuego y de marihuana.

Francisco Cabrera Castro, (a) "El Piedra", fue detenido en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 30 de septiembre de 1996. Responsable de conseguir documentos oficiales falsificados para los miembros de la organización delictiva de los Arellano.

Gilberto Vázquez Culebro, (a) "El Cachuchas", fue detenido por el homicidio del ex delegado de la PGR en Baja California, Dr. Ernesto Ibarra Santés, el 30 de septiembre de 1996.

Fausto Soto Miller, (a) "El Chef" o "El Cocinero" y/o "Joel Fierro", fue detenido el 27 de septiembre de 1996 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Cocinero personal de Benjamín Arellano Félix, quien además ocultaba la droga.

Gastón Ayala Beltrán, (a) "Gas", fue detenido el 3 de septiembre de 1995. Identificado como pistolero del grupo comandado por Humberto Rodríguez Bañuelos.

José Luis Castro Ruíz, alias "El Burro", detenido en mayo de 1995, involucrado en el homicidio del licenciado Leobardo Larios Guzmán, ex procurador de Justicia del estado de Jalisco.

Jorge Villegas Bon, (a) "Javier Villarreal Torres" y/o "Pinocho", detenido el 14 de septiembre de 1994 en el estado de Jalisco. Implicado en la balacera del 24 de mayo de 1993, en la que perdiera la vida el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Juan Cruz Ayala Vega, (a) "Marco Antonio Farón" o "Tiro loco", fue detenido en septiembre de 1994 y se encuentra en el reclusorio preventivo de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Está implicado en la balacera del 24 de mayo de 1993, en la que perdiera la vida el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Carlos Enrique García Martínez, (a) "Tarzán", fue detenido el 20 de junio de 1993, en San Diego, California y se encuentra sujeto a proceso de extradición a México. Está implicado en el atentado de la discoteca "Christine", Puerto Vallarta, Jalisco.

Jesús Alberto Bayardo Robles, (a) "El Gory", fue detenido en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 24 de mayo de 1993, luego del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Actualmente se encuentra en la prisión federal de San Diego, California.

Francisco Rafael Arellano Félix, detenido en la ciudad de Tijuana, Baja California, en 1993 y posteriormente trasladado al Centro Federal de Readaptación Social de La Palma, Almoloya de Juárez, Estado de México.

Así, la Procuraduría General de la República ratifica su compromiso con la sociedad en la lucha y el combate a la delincuencia organizada y al narcotráfico, con la firme convicción de que sólo a través de la correcta y oportuna aplicación de la justicia se podrá fortalecer el Estado de Derecho.

martes, octubre 27, 2009

FRANCISCO RAFAEL ARELLANO FÉLIX

FRANCISCO RAFAEL ARELLANO FÉLIX

"LA PANCHA"

Es aprehendido originalmente el 7 de agosto de 1980 en San Diego, California, Estados Unidos al haber realizado la venta de 205 gramos de cocaína a un agente encubierto de la DEA. Tras obtener la libertad bajo fianza, huye a México evitando así ser sometido a un juicio federal. Posteriormente en diciembre de 1993 es reaprehendido por Policía Federal Judicial en Tijuana, Baja California. Es sentenciado a diez años y tres meses de cárcel en el penal federal de alta seguridad del Altiplano en Almoloya de Juárez, Estado de México bajo los cargos de narcotráfico y portación ilegal de armas. En el 2004, a cuatro días cumplir su sentencia, Rafael Arellano Félix es notificado que es sujeto a detención provisional en vista de una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos para ser juzgado por los delitos de narcotráfico y asociación delictuosa. El 6 de marzo de 2004, el juez penal aprueba la solicitud de extradición después de haber evaluada las pruebas presentadas por el gobierno de Estados Unidos. Además sustituye la detención provisional por la detención formal a fines de extradición. El 16 de septiembre de 2006 es extraditado a los Estados Unidos y es sentenciado a seis años de prisión el 15 de octubre de 2007, tras haberse declarado culpable de la venta de cocaína al agente encubierto de 1980. El 4 de marzo de 2008, las autoridades estadounidenses le otorgan la libertad y repatriación a México a través del Puente Internacional de Santa Fe entre El Paso, Texas y Ciudad Juárez, Chihuahua. Según Brian White, su abogado defensor, la libertad es alcanzada tras una reducción de la condena por buena conducta. Por haber cumplido su sentencia en México, la PGR afirma no requerirlo más para el cumplimiento de condena alguna; gozando así de absoluta libertad.

FUENTE: WIKIPEDIA

LA VERDADERA HISTORIA DE LOS ARELLANO FÉLIX

El señor Treviño era un conservador y comedido empresario regiomontano que preocupado por la falta de seguridad en Monterrey, había decidido mudarse con su familia a Puebla, a ese cómodo condominio horizontal de clase media acomodada, en el camino a Cholula. El señor Treviño cuyos negocios, decía, estaban en la ciudad de México, era un hombre educado con sus vecinos, que no hacía fiestas, no recibía demasiadas visitas y que pagaba con puntualidad los gastos comunes del condominio. En su cartera, el señor Treviño llevaba fotos de su familia, estampitas de la virgen y oraciones que demostraban que era un hombre creyente y temeroso de las leyes de Dios. Sólo había un pequeño problema, el señor Treviño era, en realidad, Benjamín Arellano Félix, el cerebro del cártel de Tijuana, el hombre que ideó y echó a andar una de las principales organizaciones del crimen organizado en México y en el mundo, cuya foto, junto a la de su hrmano Ramón estaba en la página del FBI, al lado de la de Osama Bin Laden, omo uno de los hombres más buscados en el mundo por la justicia estadunidense: era el jefe de un cártel, el de Tijuana, responsable de miles de muertes en todo el país y enfrentado en una lucha sin cuartel con sus competidores en todo el territorio nacional. Su cabeza tenía un precio en Estados Unidos: dos millones de dólares.

Si la forma en que llega el fin es también un destino, cada uno de los hombres del cártel de Tijuana acabaron su carrera como vivieron: Ismael Higuera, El mayel, responsable de los sicarios y las de las operaciones del cártel de Tijuana fue detenido alcoholizado y en una fiesta, acompañado por su novia colombiana. Jesús El Chuy Labra, el hombre que realizó toda la ingeniería de negocios del cártel de Tijuana, fue detenido mientras veía un juego colegial de fútbol americano donde competía su hijo. Ramón Arellano, el más violento de los hermanos, responsable de los comandos armados y de la seguridad del grupo, fue acribillado en una calle de Mazatlán mienras fraguaba la muerte de uno de sus enemigos. Benjamín Arellano fue detenido en su casa de Puebla sin disparar un solo tiro, cuando estaba acompañado por su esposa y sus hijos.

De los hombres que hace apenas tres, cuatro años conformaban el exitoso consejo de administración de los Arellano Félix no está vivo o en libertad ni uno sólo de ellos. Hacia 1997, el cártel de Tijuana funcionaba controlado por un consejo de administración en el que participan los hermanos Benjamín y Ramón, los jefes de la banda; Jesús El Chuy Labra; El Mayel Higuera; Amado Cruz, responsable de las relaciones en Colombia y enlace con los contactos en los cuerpos de seguridad; Manuel Aguirre Galindo, responsable de operaciones de lavado de dinero y de la asociación con los empresarios locales; José Humberto Ramírez Buñuelos, alias La Rana, uno de los principales gatilleros del grupo y Arturo Everardo El Kitty Páez, jefe de los llamados narcojuniors (sólo uno, responsable de operaciones de lavado de dinero, Amado Cruz, habría sido dejado en libertad unos días antes de la muerte de Ramón Arellano y la caída de su hermano Benjamín, en una decisión judicial que prácticamente no fue divulgada). Las caídas de Benjamín y Ramón fueron los últimos y más fuertes golpes que recibió el cártel de Tijuana. El viejo consejo de administración está desmantelado. Pero de allí a pensar que esta organización criminal está condenad a desaparecer existe una distancia demasiado amplia. El cártel de Tijuana, un cártel sin aliados, enfrentado con todos los demás competidores en este brutal negocio del narcotráfico, inició la batalla decisiva: la de su propia superviviencia. Así nacieron y así se desarrollaron. Así, probablemente, puede ser que acaben sus días. A sangre y fuego.

* * *

A pesar de la leyenda que los hace primos o sobrinos de quien fuera llamado el zar de la cocaína, Miguel Angel Félix Gallardo, involucrado en el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena en 1985 y detenido por ese caso desde 1989, los Arellano Félix son hijos de Francisco Arellano Sánchez y Alicia Isabel Félix Azueta, son diez hijos de los cuales cuatro están involucrados en el cártel: Francisco Rafael, el único que está detenido, Benjamín, cabeza del grupo, Ramón, responsable de la seguridad y Francisco Javier. Otro hermano, Eduardo, más joven, médico cirujano de profesión, comenzó a participar más tarde en el cártel pero hoy podría ser el sucesor al frente del cártel. Según fuentes de la DEA, otro de los hermanos es sacerdote y reside en Roma, en el Vaticano.

Los Arellano no nacieron en Tijuana, sino en Sinaloa. Hace poco más de veinte años, vivían en Culiacán y, como otros comenzaron en el negocio de la droga con muchas menos ambiciones: se dedicaron al contrabando, donde contrabandeaban aparatos electrónicos y ropa para colocarlos en su vecindario, en un barrio llamado El Coloso, una suerte de Tepito en Culiacán. Allí conocieron a quienes serían en el futuro sus principales operadores y desde allí comenzaron a crecer y desarrollarse en la industria del narcotráfico, con una creciente presencia en la producción y venta de marihuana.

Allí en Culiacán, cuando se iniciaban en el negocio, Benjamín (a quien todos califican como un hombre brillante) conocieron a uno de los principales lugartenientes de Félix Gallardo, de nombre Javier Caro Payán, que se encargaba de la plaza de Tijuana para el zar de la cocaína. Caro Payán simpatizó con Benjamín y se lo llevó como su secretario a Tijuana, y tras Benjamín comenzaron a instalarse en esa plaza los demás hermanos.

Los investigadores de la PGR dicen que quien permitió la expansión de los Arellano Félix en Tijuana fue un lejano tío, Jesús El Chuy Labra, con muchos contactos en el mundo empresarial, del espectáculo y el deporte local, incluyendo al promotor de boxeo Angel Gutiérrez. De allí los contactos que tuvieron en el pasado los Arellano con figuras como el boxeador Julio César Chávez o el grupo Los Tucanes de Tijuana, sin duda los favoritos del cártel.

Si Benjamín es el cerebro del grupo y El Chuy Labra el principal y discreto operador, Ramón, es un hombre de acción. Pero, a pesar de ser considerado el más violento de todos los grupos del narcotráfico, los Arellano Félix fueron ganando primero el territorio en lo económico y mediante la corrupción y los negocios, las relaciones de hombres de dinero, de poder y de las fuerzas de seguridad. La violencia fue el componente con el que se impusieron a los demás competidores después de haberse quedado con una plaza, Tijuana, que, por lo menos en el papel, no les correspondía.

Fue la caída de Miguel Angel Félix Gallardo, en 1989, la que les dio la oportunidad para quedarse con el control de la plaza y de toda la región. Pero también el inicio de la guerra. Se asegura que, como ocurrió después de la muerte de Amado Carrillo Fuentes, ante la detención de Félix Gallardo, el más experto de los jefes del narcotráfico en libertad, Juan José Esparragoza Moreno El Azul, organizó una reunión con los principales capos en libertad y distribuyó una ciudad, una plaza, para cada uno de ellos. La de Tijuana le tocaba a quien era, por lo menos formalmente, el jefe de los Arellano en esa fecha: el doctor Caro Payán (familiar, ese sí, de los hermanos Caro Quintero). Pero, por la detención de Félix Gallardo, Caro Payán tuvo que salir un tiempo de Tijuana y refugiarse en Estados Unidos. Más tarde, fue delatado y detenido en Canadá. Fue la oportunidad que esperaban Benjamín, Labra y Ramón para tomar oficialmente el control de la plaza. Pasada su detención en Canadá, Caro Payán regresó a Tijuana, pensando en recuperar lo que consideraba que le correspondía. Un muchacho muy joven, se le acercó un día y le disparó en la cabeza. Murió en el acto y allí mismo comenzó la guerra entre los Arellano Félix y los distintos grupos que se identifican como los cárteles de Juárez y Sinaloa que son, en realidad, una amplia confederación que sigue manteniendo la distribución de plazas que en 1989 hizo Esparragoza Moreno.

Jesús Labra Avilés, fue el hombre que permitió el ingreso y el desarrollo de los Arellano Félix en la plaza de Tijuana. No era, como tampoco lo es Benjamín, un hombre de acción, no se relacionó personalmente con los actos de violencia sino con una constante labor de expansión del negocio, del establecimientos de lazos financieros, de corrupción o de complicidad con las principales familias de la ciudad y del estado, en la compra de protección y las difíciles, complejas tramas de lavado de dinero. El fue el verdadero cerebro del grupo, el operador que llevaba a cabo las estrategias que diseñaba Benjamín. Y hasta fines del 97 no figuraba en la mayoría de las listas sobre los integrantes del cártel ni, tampoco, tenía una orden de captura, que apenas fue emitida al año siguiente: sin embargo, nadie duda que durante años, el verdadero jefe de la plaza de Tijuana, fue el propio Chuy Labra.

Es verdad que los Arellano se han hecho famosos por su extrema crueldad y violencia pero Labra era la demostración de que su verdadero poder lo hicieron con base en complicidades y una eficiente utilización del dinero. Labra fue quien diseñó la estrategia de compra de protección a una escala nunca vista: según la DEA, la nómina semanal de los Arellano Félix para la compra de protección supera el millón de dólares. Pero lo grave, para este grupo, es que esa red comenzó a ser rota desde fuera. Y por allí cayeron Labra, Higuera, antes, El Kitty Páez y ahora el propio Benjamín Arellano.

La personalidad de Labra y su forma de operar se puso de manifiesto en su propia detención. Fuerzas de élite del Ejército aprehendieron a Labra el 11 de marzo del año 2000, en un estadio de fútbol americano, donde estaba viendo un juego en el que participaba su hijo, rodeado de padres de las mejores familias de Tijuana, en el campus de la preparatoria federal Lázaro Cárdenas. Cuando se vio cercado intentó correr, pero al ver que estaba rodeado se limitó a levantar los brazos y entregarse. Poco antes había caído y sido rápidamente condenado con un pena aparentemente benigna, otro de los hombres clave del cártel que presumiblemente trabajaba para Labra. Se trata de Amado Cruz Anguiano, que se encargaba de lavado de dinero y operaciones financieras. Sólo tuvo una condena de cuatro años de prisión que fue expedida un mes antes de la detención de Labra y aparentemente fu dejado en libertad a principios de febrero pasado.

Si Chuy Labra era el cerebro por debajo de los Arellano, el que llevaba a los hechos las estrategias de Benjamín, El Mayel Higuera era el principal operador, el más cercano a Ramón. La red de protección de Higuera era impresionante, porque ese paradigma de plata o plomo alcanzó con él los más altos niveles de eficiencia. Desde 1993 Higuera vivía en la colonia Colinas del Mar, en Ensenada, una ciudad en la que Higuera era, literalmente, el dueño. Allí vivían una hermana, algunos de sus hijos, una de sus parejas. A menos de 500 metros de la casa donde vivía El Mayel se ubica el rancho El Rodeo, que se hizo famoso en 1997 cuando fueron asesinadas por un comando 19 personas vinculadas con un narcotraficante de mediano nivel, Fermín Castro, independiente de los Arellano Félix, que sobrevivió a ese ataque, pero fue muerto dos semanas después, cuando convalecía en un hospital privado de Tijuana, supuestamente bajo vigilancia de fuerzas policiales locales. Si alguien antes de ese día de septiembre de 1997 tenía dudas sobre quién mandaba en Ensenada, luego de la masacre de El Rodeo las mismas se disiparon.

La importancia del Mayel, sin embargo, había crecido por un hecho previo: la caída de Everardo El Kitty Paéz, virtual jefe de los llamados narcojuniors, un joven proveniente de las mejores familias de Tijuana, casado con la hija de un prominente maquilador de la región, y responsable de encabezar uno de los fenómenos que explican el peso que los Arellano adquirieron en toda la zona: el involucramiento directo de los hijos de muchas de las familias emblemáticas de la entidad en el tráfico de drogas. Los narcojuniors cumplieron un papel clave en la consolidación de los Arellano, tanto que comenzaron a desafiar el poder de los propios hermanos y a buscar quedarse con el control de la organización criminal. Sin embargo, la detención de Páez, ahora extraditado y condenado a una larga pena en los Estados Unidos y los ajustes de cuentas internos en este grupo, terminaron destruyéndolos, privando a los Arellano de un brazo muy eficiente tanto en términos de influencia local, como de operación sobre todo en California.

La protección para Higuera no se explicaba sólo por la violencia. Cuentan reporteros locales que cuando Higuera llegó a Ensenada, la ciudad estaba hundida en una grave crisis por una serie de fraudes financieros que hicieron perder su ahorros a innumerables familias, además de los costos naturales de la crisis financiera que azotó al país en 94 y 95. Pero dos años después, la propia Cámara de Comercio local, en una expresión entre ingenua y cómplice, decía que la expansión económica que vivía Ensenada era “milagrosa”, con altas inversiones y fuertes corrientes migratorias. El autor del milagro era, en buena medida, El Mayel que estaba invirtiendo, vía lavado de dinero, enormes cantidades en la ciudad. Tanto que, desde entonces las policías preventiva y ministerial quedaron a su servicio. Y también la ciudad, donde crecieron en forma geométrica desde el tráfico de drogas hasta el de inmigrantes ilegales, los negocios de juego de todo tipo y los prostíbulos, con la característica de que la mayoría de éstos eran controlados por El Mayel y entregados a las autoridades policiales, militares y municipales para su administración y beneficio. También Ensenada se comenzó a convertir en un centro operativo para el tráfico de autos robados. Y con el tiempo, ya para 1998, El Mayel no sólo controlaba Ensenada, sino también buena parte de las ciudades y zonas rurales cercanas. Ensenada se convirtió, para la misma fecha, en un punto estratégico para el comercio y la relación de los Arellano Félix con Asia y las organizaciones delictivas japonesas y de Hong Kong, con la que ese grupo tuvo relación tanto en el tráfico de automóviles robados, como para el ingreso de migrantes ilegales de origen chino y en el envío de cocaína a cambio de heroína. Si a eso le sumamos la importancia creciente de El Mayel en la operación cotidiana del cártel y sus contactos con Colombia (él fue el encargado de establcer los contactos con las FARC) es comprensible el desconcierto y también el pánico que generó su detención casi simultánea con la de El Chuy Labra en los mandos del cártel. En buena medida, a partir de allí, las horas para los hermanos Arellano Félix comenzaron su cuenta regresiva.

Sin embargo, esa caída se demoró porque la red de protección de estos hombres era mucho más profunda de lo que se cree. No sólo hay que tener en cuenta las autoridades, los policías, los encargados de áreas de seguridad localizados en esa región, sino a grupos sociales, políticos y económicos, de poder real que de una u otra forma los han encubierto o, por lo menos han ignorado sus actividades. ¿Qué mejor demostración de ello que el sacerdote, Gerardo Montaño Rubio, responsable del seminario del Río, que falsificó y adulteró los libros de bautizos de su parroquia para darle a los hermanos una coartada que demostrara que al momento de la muerte del cardenal Juan José Posadas Ocampo, ambos estaban en un bautizo en Tijuana , fungiendo Benjamín nada menos que como padrino de un niño y no en el tiroteo de Guadalajara?. Se trató del mismo sacerdote que, meses después, llevó a los Arellano Félix a la nunciatura apostólica para que se entrevistaran, en dos oportunidades, en diciembre de 1993 y enero de 1994, con Girolamo Prigione, ocasiones en las cuales el gobierno federal, avisado previamente, decidió no detenerlos “para que no hubiera violencia”. Por cierto, ese sacerdote jamás ha sido detenido, ni siquiera interrogado por las autoridades, vivió en un convento de Sacramento, California, protegido, a pesar de todo, por los propios hombres de la Iglesia. Hoy vive nuevamente en Baja California, casualmente en Ensenada donde dirige la iglesia de San José Obrero, la más grande del estado, apoyado plenamente por el obispo de Tijuana, Rafael Romo. Hasta ahí y aún más allá, llegaba, llega, la red de protección de estos grupos.

Pero la lógica es de plata o plomo. Por eso, según una investigación del periodista Jesús Blancornelas, los Arellano habrían comenzado desde el inicio del 2001 una operación de exterminio entre sus propias filas de todos los posibles personajes que no serían de plena confianza del grupo y que pudieran dar pistas para llegar a ellos, al mismo tiempo que estaban reconstruyendo su organización. El encargado de esa labor de exterminio interno hasta el momento de su detención, el 30 de marzo del 2001, fue José Humberto Ramírez Bañuelos La Rana y sin duda, uno de sus más temibles operadores.

Pero algo sucedió. Jorge Humberto Rodríguez Bañuelos había sido detenido el 30 de marzo del 2001 en Tijuana, en un tiroteo, y sobre él pesaban denuncias por portación de armas, drogas y homicidio, pero las autoridades pensaban que se trataba de Carlos Durán Montoya, un oscuro gatillero del cártel de los Arellano Félix y sí había ingresado al reclusorio de Tijuana; nunca se ha sabido a ciencia cierta cómo las autoridades descubrieron que Durán Montoya era nada menos que La Rana, el principal sicario de los Arellano Félix, responsable durante años de la seguridad personal de los jefes del cártel de Tijuana.

No se trataba de un personaje menor en el narcotráfico en México. Desde que literalmente rescató a los hermanos Benjamín y Ramón Arellano Félix, de la emboscada que les había tendido Joaquín El Chapo Guzmán en la discoteca Christine en Puerto Vallarta, en 1993, Rodríguez Bañuelos avanzó velozmente en el escalafón del cártel de Tijuana. No sólo comenzó a encargarse de la seguridad personal de los hermanos, hasta entonces era sólo uno más de ese equipo, sino también de la mayoría de los más importantes ajustes de cuentas, particularmente en Baja California, Jalisco y Sinaloa. Sólo en Jalisco, tiene unas quince órdenes de aprehensión acusado de distintos homicidios, incluyendo su participación en el del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

No sabían de esa detención las autoridades pero tampoco los Arellano Félix que pensaban que su lugarteniente andaba desaparecido, según nos han confirmado fuentes de la PGR. La Rana estaba irreconocible: se había hecho cirugía facial, liposucción, había perdido 40 kilos, se había injertado cabello y tenía otra identidad. Detenido en el penal de Tijuana, siempre insistió en que su nombre era Duran y a pesar de que allí estaban detenidos hombres que habían pertenecido a su propio grupo, nadie lo identificó. ¿Por qué Rodríguez Bañuelos no hizo llegar el recado de que estaba detenido a sus jefes?. Seguramente por varias razones, pero una, la principal, es que los Arellano lo habían estado utilizando para deshacerse de su entorno, de sus lugartenientes. Luego de las detenciones de Chuy Labra y El mayel, los Arellano comprendieron que en sus propios colaboradores cercanos estaban sus principales peligros y comenzaron, con la operación de La Rana , a deshacerse tanto de sus adversarios de otros cárteles que les incomodaban como de los hombres y mujeres que tenían información que podría contribuir a su identificación y ubicación. Y Rodríguez Bañuelos seguramente sabía que si se rebelaba que estaba detenido esa sería también, muy probablemente, su suerte.

A partir de ese dato se podían deducir varias cosas: primero, que los Arellano Félix habían decidido realizar un cambio drástico de estructuras, aliados y asociados para tratar de preservar sus redes y su integridad, partiendo de un renovado equipo para la operación, para la introducción de drogas a México y Estados Unidos, y también de sus grupos armados y de protección. Esos equipos ya están funcionando desde más de un año atrás y no se detendrán por la caída de Ramón y Benjamín. Segundo, que ya estaban pensando seriamente en la posibilidad de que podían ser traicionados por sus propios lugartenientes: y todo indica que algo así sucedió con Benjamín y posiblemente también con Ramón en Mazatlán.

* * *

La pregunta es obvia, ¿por qué los Arellano se habían convertido en el objetivo número uno de la guerra contra el narcotráfico, cuando durante más de 10 años, no habían sentido, salvo casos esporádicos, la verdadera presión de las autoridades?. Porque los Arellano Félix se habían convertido en uno de los mayores desafíos para la seguridad nacional. Primero, porque participaron activamente en el proceso de desestabilización política registrado en 1994: no sólo por su participación, que aún no termina de quedar en claro cómo se dio y porqué, en torno al asesinato del cardenal Juan José Posadas Ocampo en Guadalajara, en mayo de 1993, sino también por lo ocurrido en el propio asesinato de Luis Donaldo Colosio: son muchas las voces que se han preguntado porqué, hasta el último periodo de las investigaciones y en forma notable durante la gestión del exfiscal especial para el caso Colosio, Pablo Chapa Bezanilla, porqué, insistimos, nunca se quiso investigar la vertiente del narcotráfico en los hechos de Lomas Taurinas en marzo del 94.

Segundo, porque desafiaron abiertamente al Estado: cuando el ex presidente Zedillo fue a Tijuana a afirmar que se enfrentaría al crimen organizado, los Arellano contestaron con una ola de asesinatos. Lo mismo ocurrió a partir de diciembre del 2000 cuando el presidente Fox les declaró la guerra. Pero también porque los Arellano Félix en su internacionalización dieron un paso que en el pasado, los cárteles mexicanos se habían negado a dar: su asociación con la principal organización armada de América Latina: las FARC.

El lunes 26 de marzo del 2001, el encargado de la Fiscalía Especializada de Atención a Delitos contra la Salud, José Luis Santiago Vasconcelos, ahora responsable de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Delincuencia Organizada (UEDO), nos confirmó que existía algo más que un intento de relación entre el cártel de Tijuana y las guerrillas de las FARC. Luego de una exhaustiva investigación que concluyó con la detención de seis miembros de una célula de los Arellano Félix que controlaba los mercados de la ciudad de México y Guadalajara, se confirmó que entre las FARC y el cártel de Tijuana se había llegado ya a acuerdos concretos y que los Arellano ya habían enviado dinero a Colombia mientras que la guerrilla colombiana hizo llegar a México, antes de estas detenciones, un primer y “pequeño” cargamento de 800 kilogramos de cocaína pura que fueron recibidas por los Arellano.

En este sentido, la detención de Rigoberto Yánez Guerrero, alias El Primo, que tenía esa relación familiar con Ismael Higuera El Mayel, es clave para desmantelar todo este tinglado. El Mayel fue uno de los principales operadores del cártel de Tijuana y fue quien había establecido los contactos con las FARC a través de Carlos Charry García, que trabajaba para el responsable militar de esa organización, Jorge Briceño, apodado El Mono Jojoy. Según las pláticas que sobre este tema mantuvimos con José Luis Santiago Vasconcelos, éste nos confirmó que las FARC y los Arellano Félix habían ya intercambiado delegados, rutas y que se había enviado una primera remesa de dinero y que se entregaron en México un cargamento de 800 kilos de cocaína pura vía Manzanillo. La caída de Charry y de los otros operadores detuvieron esas operaciones y según la fiscalía antidrogas, Rigoberto Yánez ya había comenzado a establecer nuevas relaciones con otros narcotraficantes colombianos para restablecer los envíos de cocaína a México.

Por otra parte, algunas de las detenciones y las investigaciones que de ella se derivan habrían confirmado no sólo los sólidos lazos de los Arellano hacia el sur del continente, sino también en Estados Unidos. Por cierto, esta investigación habría tenido, según nos confirmó Santiago Vasconcelos, la colaboración de las fuerzas de seguridad estadounidenses en término de información e inteligencia. Recordemos que, el gobierno de Estados Unidos le declaró “la guerra” a los Arellano en su propio territorio, donde se ha demostrado que ese cártel está firmemente asentado en buena parte de California, incluso con una producción intensiva de grandes extensiones para la siembra, cosecha y distribución de marihuana.

Esto confirmó la existencia de una red de tráfico de cocaína que surge de las zonas controladas por la guerrilla colombiana en ese país, droga que sale por avión pero sobre todo por barco (porque las guerrillas cada vez más aliadas, o convertidas en narcotraficantes, controlan también litorales) hacia el Pacífico, donde llegan a México por diferentes caminos: una parte se queda en Guatemala, cerca de la frontera con Chiapas e ingresa por tierra a nuestro país. Otra sube hasta Michoacán o sobre todo hasta Colima, de donde es trasladada por tierra hacia la frontera norte. Mucha entra a Estados Unidos por tierra pero también, como pudimos investigarlo en toda la zona del llamado triángulo de oro, donde confluyen los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, o en Sonora, allí se utilizan avionetas para pegar literalmente saltos en la frontera, con vuelos muy cortos, a muy baja altura, imposibles de detectar por radar en zonas de baja densidad demográfica. Las armas y el dinero regresan por vías similares pero haciendo el recorrido inverso. Ese era el territorio de los Arellano: el territorio y las redes que ahora están en disputa.

La red de los Arellano Félix penetraban profundamente en California. Las imágenes las mostró a principios del 2001 una serie de reportajes del programa 60 minutos de la cadena CBS. Enormes extensiones de praderas y bosques californianos inundados de sembradíos de marihuana, sólo comparables a los que se pueden ver en ciertas zonas de Sinaloa. La diferencia es que son plantíos mayores, mejor cuidados, con técnicas más sofisticadas, en territorios mucho más accesibles y que producen una droga de mayor calidad. Lo que no es diferente es quienes los siembran, cuidan y cosechan: son campesinos mexicanos que con su sola presencia vuelven a confirmar algo que es un secretos a voces: que el narcotráfico y el tráfico de gente tienen, cada vez más lazos que los unen. El pago es el normal, según investigaron los reporteros de CBS: unos 500 dólares mensuales y los campesinos, indocumentados que una vez cruzada la frontera son llevados hasta esos predios, sabiendo a qué van pero no el lugar, se quedan en tiendas de campaña hasta completar el ciclo completo de la cosecha, unos cuatro meses. No tienen privaciones, viven en tiendas de campaña bien aprovisionadas y con muchas comodidades (mayores sin duda que la de la mayoría de los campesinos que se encargan de esas mismas labores cuidando y sembrando marihuana y amapola en la sierra mexicana).

Los sembradíos no están muy escondidos en California: se encuentran, por ejemplo, en los parques nacionales y según sus propias cifras, las granjas en las que se produce marihuana suelen tener unas 60 mil plantas cada una en promedio. Según autoridades estadounidenses debe haber sembradas unas 800 mil plantas, desarrolladas genéticamente para lograr una mayor producción y potencia en la droga, sólo en California. El kilo de esa marihuana se vende en 8 mil dólares en el mercado local. Las ganancias que están proporcionando esos cárteles a sus impulsores es de aproximadamente 10 mil millones de dólares al año. Y buena parte de esas redes las controlaban los Arellano.

Según las mismas investigaciones estadounidenses, a partir de un tiroteo que se registró en uno de esos sembradíos fueron detenidos medio centenar de operadores del cártel de California, varios de ellos relacionados de antaño con los Arellano Félix. Las propias autoridades estadounidenses consideran que ningún otro grupo tiene el conocimiento y la capacidad para operar un sistema tan complejo y extenso de producción y distribución de este tipo de droga como los Arellano Félix. Evidentemente, en este caso se trataría de una suerte de join venture, una empresa de responsabilidad compartida entre los Arellano y figuras locales que, como siempre, las autoridades estadounidenses no identifican.

* * *

Pero esa no es la única red de distribución asociada que tienen los Arellano Félix en Estados Unidos, también está la de las metanfetaminas, asociada, entre otras, con los hermanos Amézcua. El lunes 1 de junio de 1998, en la ciudad de México fue arrestado un personaje muy singular: al verlo nadie podría pensar que se trataba de un importante narcotraficante, es más, al momento de la detención este hombre dijo ser sacerdote. Asombrados, los hombres de la fiscalía antidrogas que entonces encabezaba Mariano Herrán Salvati, le preguntaron a qué orden o religión pertenecía. El detenido afirmó ser santero.

Decía la verdad: José de Jesús Amézcua Contreras era un reconocido sacerdote del culto santero, tanto que al momento de su detención llegaba del mercado de Sonora, con los materiales necesarios para el ejercicio de su culto. El problema era que Amézcua también era, es, reconocido como un importante narcotraficante y las autoridades lo acusaban de ser la cabeza del llamado cártel de Colima, de donde él y sus hermanos, Luis y Adán, son originarios, acusándolos de ser los “Reyes de las metanfetaminas”, las drogas sintéticas que, desde hace varios años hacen furor entre la juventud estadounidense, europea y, también, entre buena parte de los jóvenes de nuestro país.

José de Jesús Amézcua está acusado de numerosos delitos en Estados Unidos. En 1995, las autoridades de ese país dijeron haber desmantelado 419 laboratorios para la producción de drogas sintéticas, más de uno por día, pertenecientes, supuestamente a la organización que este hombre encabezaba, asociado al cártel de Tijuana. Y de acuerdo a la información que ha proporcionado la DEA contra este grupo, entre 1992 y 1997, les fueron decomisadas en Estados Unidos más de cinco toneladas de efedrina pura, el material base con el que se producen las metanfetaminas y las distintas drogas sintéticas. No es, según la información de los estadounidenses, un negocio menor, sobre todo si se toma en cuenta que el precio de la libra de metanfetaminas en los mercados de Los Angeles y San Francisco, según las mismas fuentes, oscila entre los 10 mil y los 6 mil 500 dólares, mientras que el gramo puede llegar a venderse, de acuerdo a su pureza, hasta en 150 dólares. La efedrina pura se vende a 50 mil dólares el kilo.

Las fuentes estadounidenses, que tienen mucha mayor información y pruebas contra los Amézcua que la justicia mexicana, dicen que estos hermanos, asociados con los Arellano Félix tejieron una vasta red de producción y distribución de este tipo de drogas a ambos lados de la frontera. Según estas mismas fuentes, los Arellano funcionan como socios e introductores de las drogas producidas por los Amézcua y a su vez, ambos explotaban conjuntamente los laboratorios localizados en el sur de California. También existiría una relación familiar entre ambos, la esposa de Luis Amézcua sería la hija de uno de los principales hombres del “consejo de administración” de los Arellano y una de sus hermanas, Patricia Amézcua, estaría casada con Jaime Ladino, un miembro del cártel de Tijuana que está detenido en el reclusorio Oriente, a la espera, también, de su extradición a los Estados Unidos. Más aún, conociendo la dureza, incluso ferocidad de los Arellano Félix con sus competidores, sobre todo en Baja California, sería casi inconcebible que un grupo autónomo, que incluso no parece contar con una rama de hombres armados como los Arellano u otros grupos, pudiera realizar un comercio de drogas de esa magnitud en esa parte de la frontera sin ser molestados.

Pero el centro operativo de estos cárteles no está en Baja California, ni en Colima, ni en Michoacán, donde tienen numerosos laboratorios, sino en el Distrito Federal y no desde hace poco. Según información procedente también de Estados Unidos, sólo entre 1993 y 1994, la etapa de consolidación de estos grupos, entraron a la ciudad de México 170 toneladas de efedrina pura, suficientes para producir 136 toneladas de metanfetaminas y para abastecer a 12 millones de adictos con una dosis diaria durante años. La investigación que permitió descubrir ese embarque (con el que los estadounidenses ligaban a los Amézcua y a los Arellano) comenzó en 1994 cuando oficiales aduanales del aeropuerto de Dallas descubrieron 3.5 toneladas de efedrina en un vuelo comercial que iba de Suiza a México y que fue desviado a Dallas, supuestamente, por mal tiempo.

En aquella ocasión, noviembre del 97, la red de los Amézcua operaba desde Tijuana, utilizando vehículos arreglados, con compartimientos especiales para pasar la droga. La efedrina llegaba entonces de Guadalajara, pero con el tiempo, además de Manzanillo y Colima, una de las principales plazas de operación para el cártel de los Amézcua fue el Distrito Federal. Pero la efedrina que manejan los Amézcua no proviene de México: la obtienen, sobre todo de Tailandia y la India, de donde comienza un largo recorrido para llegar a México. Otra de las principales plazas de envío hacia México de efedrina es la República Checa. Pero también, cuando tienen problemas de abastecimiento, se aprovisionaban de pastillas antigripales, con alto contenido de efedrina, como el medicamento llamado Sudafed, que son “lavados”, para obtener de allí la droga base. Pero, desde entonces, Adán aseguraba que los principales laboratorios no estaban en México sino en los Estados Unidos, particularmente en California, en la zona de Riverside.

Esa es, sólo, una parte de las redes que construyeron desde los años 80 los Arellano Félix dentro y fuera de México. Pensar que las mismas se desarticularán automáticamente por la muerte de sus líderes, es por lo menos ingenuo. Pero creer que no habrá una guerra terrible para tratarse de quedarse con ellas, sería absurdo.

FUENTE: WWW.MEXICOCONFIDENCIAL.COM

FUSILEROS PARACAIDISTAS

El antecedente más remoto de esta Brigada data de 1946, cuando siendo Secretario de la Defensa Nacional el General de División Francisco L. Urquizo y Director de Aeronáutica, el General de División Piloto Aviador Gustavo Salinas Camiña, se elaboró un estudio para crear una unidad de Fusileros Paracaidistas, decidiendo enviar un grupo de oficiales y personal de tropa, a un campo de adiestramiento de esta especialidad en los Estados Unidos de América, los cuales serían en el futuro, quienes se encargarían del adiestramiento de los paracaidistas militares mexicanos.

El 1/o. de abril de 1946 el Capitán Segundo Plutarco Albarrán López, recibió instrucciones para reunir a los voluntarios para integrar la nueva unidad; fueron examinados 170 oficiales y 190 elementos de tropa, de los cuales se seleccionaron a 20 oficiales y 30 de tropa, quienes organizados en 2 grupos, se trasladaron al Fuerte Benning, Georgia, E.U.A.

El primer grupo al mando del Capitán Albarrán López se calificó como paracaidista el 20 de julio de 1946 y el segundo grupo al mando del Teniente de Caballería Jorge Munguía González se calificó el 3 de agosto de ese mismo año.

Esta nueva unidad se estableció en el Campo Militar de Balbuena; realizándose el primer salto desde aeronaves en vuelo sobre territorio mexicano, el 15 de septiembre de 1946.

En ese mismo año, la unidad recibió la denominación de Compañía Mínima de Aerotropas, estableciendo su matriz en la ciudad de Puebla.

El 15 de febrero de 1947, se convirtió en Compañía de Aerotropas instalándose en el Campo Militar No. 1, México, D.F.

En abril de 1948, la Compañía de Aerotropas dejó de pertenecer a la Fuerza Aérea Mexicana, causando alta en el Cuerpo de Guardias Presidenciales.

El 15 de septiembre de 1952 pasó revista de entrada el Batallón de Paracaidistas, siendo abanderado por el presidente Miguel Alemán Valdez.

El 8 de mayo de 1964 el Batallón de Paracaidistas se estableció en Santa Lucía, Edo. Mex., regresando el 17 de enero de 1965 al Campo Militar No. 1, México, D.F.

El 1/o. de enero de 1969 se creó la Brigada de Fusileros Paracaidistas, siendo Presidente de la República el Lic. Gustavo Díaz Ordaz y Secretario de la Defensa Nacional el General de División Marcelino García Barragán, quedando organizada con Cuartel General, Compañía del Cuartel General y dos Batallones de Fusileros Paracaidistas; El tercer Batallón se creó el 1/o. de julio de 1974.

El Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales fue creado en el año de 1998 como unidad integrante de la Brigada tiene la función general de cumplir misiones específicas que requieran un alto grado de discreción, rapidez y eficiencia, en cualquier ámbito geográfico del país.

El 1/o. de agosto de 1999 se creó la Escuela Militar de Paracaidismo, dependiendo operativamente del Secretario de la Defensa Nacional y técnica y administrativamente de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, pero el 1/o. de mayo de 2002 pasó su revista de entrada como Centro de Adiestramiento de Paracaidismo, dependiendo técnica y administrativamente de esta Brigada

Actualmente la Brigada de Fusileros Paracaidistas se integra con:

Cuartel General.

Tres Batallones de Fusileros Paracaidistas.

Fuerza Especial de la Brigada de Fusileros Paracaidistas.

Compañía de Intendencia.

Los cursos que se imparten en la Escuela Militar de Paracaidismo son:

Básico de Paracaidismo.

Precursor de Asalto Aéreo.

Básico de Caída Libre Militar.

Maestro de Salto de Cinta Estática.

Maestro de Salto de Caída Libre.

Doblado y Mantenimiento de Paracaídas.

Curso de Embalaje y Cargas de Puerta.

El Centro de Adiestramiento de Paracaidismo, imparte el Curso Básico de Paracaidistas al personal de Cadetes y Sargentos 1/os. en Instrucción del Heroico Colegio Militar, así como al personal de las Unidades de Fuerzas Especiales.


FUENTE: SEDENA.GOB.MX


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TABACO

El tabaco obtenido de la planta del mismo nombre Nicotiana originaria de América en la actualidad formado por hojas de varias plantas del género , en concreto Nicotiana tabacum. Se consume de varias formas, siendo la principal por combustión produciendo humo. Su particular contenido en nicotina la hace muy adictiva. Se comercializa legalmente en todo el mundo, aunque en muchos países tiene numerosas restricciones para que su consumo, por sus efectos adversos para la salud pública.

Su composición incluye un alcaloide, la nicotina, que se encuentra en las hojas en proporciones variables (desde menos del 1% hasta el 12%). El resto llamado brea o alquitrán, es una sustancia oscura, resinosa y maloliente compuesta por varios agentes químicos altamente nocivos, muchos de los cuales se generan como resultado de la combustión, como (cianuro de hidrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxido de nitrógeno, amoníaco, etc.)

El género Nicotiana abarca más de 50 especies clasificadas en cuatro grupos principales: N. tabacum, N. petunoides, N. rustica y N. polidiclia. La especie N. tabacum, se puede clasificar en cuatro variedades:havanesis, brasilensis, virgínica y purpúrea, que son el origen de las distintas variedades usadas en la comercialización.

FUENTE: WIKIPEDIA


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VIVIANE VICTORETTE DE QUEIROZ

VIVIANE VICTORETTE

Ha sido modelo y actriz, inicio su carrera en su ciudad natal mudándose posteriormente a río de Janeiro para aumentar sus posibilidades de éxito. Apareció en la revista Playboy Brasil en el mes de Septiembre de 2005.













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lunes, octubre 26, 2009

HISTORIA DE UN PISTOLERO

Culiacán, Sinaloa. Al final de esta historia Lino Portillo Cabanillas se quedará solo, enfurecido y con la idea de que lo van a matar.

Pero eso sucede hasta el final porque en estos momentos, esta noche de jueves 6 de febrero, apenas le están informando que un juez le dictó el auto de formal prisión. Le dicen que el homicidio no se libra sólo con una fianza.

Por las maldiciones que arroja para sus adentros y por ese sabor a cobre que dice tener en el paladar, pareciera que lo acaban de desahuciar.

Por si fuera poco, otra situación lo saca de quicio: en la enfermería del Cereso, su celda hasta que le cicatrice esa nalga derecha reventada por un balazo en una emboscada, cuatro agentes del Ministerio Público de Sonora, pues allá dicen debe otras muertes, le leen declaraciones que lo inculpan en asesinatos y una docena de secuestros, como las del reo Guadalupe Atienzo Peinado, todavía en octubre pasado presunto compañero de Lino.

Dicha declaración espanta: habla de matanzas en las que habría participado Lino y donde incluso niños terminaron con el tiro de gracia, de ejecuciones donde autoridades y la prensa han vinculado a los Arellano Félix ("fui escolta de Benjamín", declaró el 3 de febrero cuando fue arrestado), de secuestrados que fueron asesinados y enterrados sin pudor alguno, de policías ejecutados y hasta de familiares que sólo matándolos dejó de odiar.

Lino niega casi todo, salvo el asesinato de una bailarina que fue su pareja. "Me agarraron de bajada, todo me lo achacaron a mí. Me puse nomás de moda", se defiende.

Su expediente criminal que autoridades de cuatro estados del país han ido integrando (donde también se incluyen rumores), lo resumió quien coordinó todo el operativo para arrestar a Lino en la sierra de Baridaguato, el director de la Policía Ministerial de Sinaloa, Jesús Aguilar: "Es la historia de un hijo de la chingada".

* * *

Lino Portillo Cabanillas, según los primeros estudios del Cereso.

Cocainómano desde los 16 años, alcohólico cada tercer día, presión arterial de 110/70, 90 kilos repartidos en 1.80, sicópata, un mercenario, una hermana epiléptica, una esposa (María Cruz Medina Pérez) arrestada en Sonora por el delito de secuestro, seis hijos pequeños con tres mujeres, estudió hasta quinto de primaria porque supo que era mejor andar de pistolero en El Tabachín, municipio de Baridaguato, donde nació el 23 de septiembre de 1968. Lino firma de acuse de recibo.

Lino, según los expedientes de la Policía Ministerial de Sinaloa.

En Sonora se hacía llamar Manuel Camacho Espinoza. En Tránsito de Culiacán se registró como Armando Araujo Almodóvar y así obtuvo su licencia para conducir. En Tijuana y en El Tabachín le decían Lino El Güero Quintana, porque bien dicen Los Tigres del Norte en la Banda del Carro Rojo que ese tal Lino no sabe cantar, no confiesa, pues sabe que el contrabando y la traición son cosas incompartidas.

Dos órdenes de aprehensión en Sinaloa. Una de ellas data de enero de 1990. En esos días la empacadora Chico Ruiz, en Mocorito, fue robada. Dos policías judiciales y un agente de seguridad resultaron asesinados. Hubo dos detenidos. Y Lino fue señalado como el orquestador del robo.

?Ni madres dice 13 años después, rengueando, con su mano derecha conectada al suero y al antibiótico que le ayudan a recuperarse después de que una bala de grueso calibre de uno de sus enemigos intentó matarlo en el monte hace apenas unos días. Puras mentiras, no hay pruebas.

Lo mismo dice sobre la segunda orden de aprehensión que se libró en su contra por el delito de homicidio intencional. Al comerciante Juan Aparicio Astorga lo mataron el 16 de mayo de 1998 cuando conducía su Grand Marquis blanco. Uno de los tres sicarios detenidos, confesó en su momento que Lino le había pagado 20 mil dólares por ejecutar a Astorga. El matón no puede reiterar su declaración, porque tan luego entró al penal de Culiacán fue asesinado.

Lino podrá contravenir tal la versión, pero en unas horas el juez sexto de primera instancia se basará en este expediente para dictarle el auto de formal prisión.

Me quieren chingar, eso es lo que pasa dice Lino, mientras se atraganta de carne deshebrada con frijoles y que empuja con un vaso con agua de la llave. No soy tan malo.

Pero mató a una bailarina, ¿no?

Ah, pero fue en defensa propia. Se me echó encima y tuve que echarle dos tiros dice y recuerda que de eso hace cuatro meses, allá en Ciudad Obregón, de donde huyó para refugiarse en la sierra de Baridaguato.

Aquella vez, según las autoridades sonorenses, Lino, su esposa, su amante la bailarina y otros tres hombres secuestraron a un militar, a un policía y a un testigo del plagio. No les pagaron el rescate de 200 mil dólares y los tres plagiados terminaron muertos y enterrados.

Al detener a algunos de los secuestradores, se supo que la bailarina Érika Albinera también murió; su cuerpo fue encontrado sobre la carretera; estaba calcinado.

¿En defensa propia? Si ya la había matado para qué la quemó.

Se toma su tiempo Lino y luego dice.

Bueno, ahí sí la cagamos. Aquella vez andábamos muy locos, muy drogados y pos perdimos el control. Ella también se alocó. Pero, en verdá, no soy más malo quel hambre. ¿A poco se ve que soy un hijo de la chingada?

Ciertamente, conectado a tantas sondas, parece un títere que da pena, aunque no por ello deja de asustar. El comandante Polanco, el que arrestó a Lino y está presente en la entrevista, le refutaría: "Si tu papá es un buen hombre, por qué no sacaste nada de él. Eres la pura maldad, bato". Y Lino se sonríe.

Jesús Aguilar, el director de la ministerial, ya nos había advertido que Lino declaraba ya ser "un cabrón a toda madre, un ángel de Dios", pero nos mostró testimonios de pobladores de Baridaguato donde Lino era, sencillamente, el azote de la región.

Unos le declararon a don Jesús que desde hacía unos meses, Lino les exigía dinero con el dedo en el gatillo. Otros, los que se negaban, sufrían el secuestro de un familiar, siempre un niño o un anciano. "Por eso cuando lo arrestamos dijo Aguilar la gente nos comentó que, por el bien de todos, nunca lo dejáramos en libertad. Si regresa se lo van a chingar".

* * *

Cuando lo arrestaron, Lino estaba tumbado sobre un petate en plena sierra de Baridaguato, su refugio para las emergencias. No podía moverse por el balazo en la nalga derecha que dos días antes recibió. Su madre le había llevado lo necesario para sobrellevar el dolor: Xilocaína, neo-melubrina, isodine, suero y valium.

También tenía una 38 súper, pavón negro "porque en el rancho siempre hay que andar empistolao", con una cacha de plata y un águila grabada en oro; la policía dice que es el arma de todas sus muertes.

Hay medios que han publicado que la policía dio con Lino gracias a las versiones de otra de sus amantes, Célida Gastélum, una profesora rural de kinder que también fue herida durante la emboscada contra Lino y ahora está en una cama de hospital y prefiere abstenerse de hablar con la prensa. "Se enamoró de mí por lo guapo que estoy", diría Lino con arrogancia de puro macho.

La verdad, dice Aguilar, la mujer sólo ayudó en la ubicación en la sierra, porque el Grupo Antisecuestro de Ciudad Obregón ya le seguía la pista a un escurridizo Lino. Por ejemplo, encubiertos como camarógrafos que filmaban fiestas, los agentes grabaron a Lino en varias bodas y 15 años donde él fue el padrino, donde él pagaba todo.

Pidieron ayuda a las autoridades de Culiacán para que en sus archivos buscaran dos alias que usaba en Sonora. Cuando reconocieron la fotografía en una licencia, la suerte de Lino estaba echada.

Herido, Lino se arriesgó a que Célida viajara a Culiacán y diera los pormenores a la policía. Sabía que si se quedaba un día más en la sierra podrían rematarlo sus enemigos. Y sólo con nueve balas, pues el cuerno de chivo lo había perdido en la balacera, hubiera terminado como carne para los perros.

* * *

Lino asegura que la policía ministerial lo golpeó y fue obligado a declarar que fue pistolero de Benjamín Arellano Félix. Durante la entrevista, Lino y el comandante Polanco sostendrán una discusión al respecto. El agente lo dejará sin argumentos.

Lino pudo haberlo declarado durante la conferencia de prensa donde fue presentado, pero fue hasta que lo trasladaban cuando espontáneamente comentó a los medios locales que trabajó para "El Mín , el señor que arrestaron hace poco", que éste le pagaba 10 mil dólares a la quincena por ser su pistolero, que para esa labor lo recomendó su paisano Jesús El Tesoro Ariel Salazar, que bien conoció a José Humberto La Rana Ramírez Bañuelos, lugarteniente del cártel de Tijuana ya también preso, que andaba con Benjamín el día que el cardenal Jesús Posadas Ocampo fue ejecutado, que ese día "se desafanó" de Benjamín, pues éste le dijo "que había valido verga todo", que desde entonces sembraba mariguana en Yécora, Sonora.

Todo es falso dice 72 horas después de esas declaraciones. No tuve nada que ver con ellos, ni los conocí. Yo sí conozco Tijuana, pero porque allá vendía autos usados, a eso me dedicaba. Y en Sonora tengo una casita, pero sólo de descanso. Las casas que compré fue por trabajo honesto. La que tengo en Tijuana la presté a unos familiares que no tienen ni para tragar. Le digo que no soy tan malo.

Pero la policía hasta asegura que usted fue compadre de Ramón Arellano.

No, el compadre de Ramón fue mi hermano Armando. Él era más chico que yo. Él sí fue su pistolero. A él lo mataron por defender a Ramón en Puerto Vallarta -se refiere a aquella madrugada del 8 de noviembre de 1992 en la disco Christine, donde gente del Chapo Guzmán tenía la misión de matar a los Arellano Félix.

¿Y su hermano nunca lo presentó con los Arellano Félix?

Bueno, sí. Iba a sus fiestas allá en Tijuana. Pero hasta i. Nunca tuve una relación con ellos. Si luego hasta Ramón me quería matar.

¿Y eso, por qué?

Porque pensaba que trabajaba para El Mayo Zambada, pero no, yo sólo me dedicaba a cuidar mi ganado, allá en Baridaguato. No le hacía mal a nadie, si me tenían miedo era por las habladas, de que yo andaba con mucho matón.

Se dice que traías unos cinco lugartenientes interviene un agente ministerial.

No, poco más.

¿Y cómo supo que Ramón quería matarlo?

Pues ya ven, los rumores que le llegan a uno.

Los rumores, también dicen que Lino habría estado en la ejecución de 12 hombres incluyendo niños en El Limoncito (ocurrida el 14 de febrero de 2001, en la sierra norte de Sinaloa). Al menos eso declaró Atienzo Peinado, aunque no ha sido comprobado.

Según las palabras de Atienzo (arrestado por secuestro), a Lino le gustaba hablar de más cuando estaba ebrio. Esas veces les dijo que lo de El Limoncito, "fue para que El Mayo Zambada sintiera lo que era le mataran a un familiar, pues Lino quería vengar a su hermano" Armando. Pero esos ejecutados no eran familiares de El Mayo , sólo trabajaban para él sembrando mariguana.

También Atienzo declaró que Lino había matado a un cuñado "porque lo quería entregar a las autoridades". Que asesinó a un comandante de la Federal Preventiva en Mazatlán "por instrucciones". Y que "había disparado" durante la ejecución en el Rancho El Sauzal, ocurrida el 17 de septiembre de 1998, donde 19 personas recibieron el tiro de gracia por una supuesta deuda de droga entre los Arellano Félix y Fermín Castro.

En esta historia, considerada la más sanguinaria del narcotráfico (pues entre los muertos había mujeres embarazadas y niños), sí hay orden de aprehensión contra Lino.

Todo eso fue como un complot contra mí asegura Lino, quien todavía no tiene abogado, salvo el consejo de sus hermanas que ya lo han visitado y le regalaron un short y una playera que dice Culiacán, los mismos que ahora trae puestos. Todos me tiraban. Era el malo favorito. Yo nunca haría eso de matar niños, también tengo hijos. Por Dios santo que no hay pruebas.

¿Y cómo explica que los que declaran en su contra dan bastantes detalles suyos?

Pos sabe. Hubo un momento que hasta quise entregarme para aclarar las cosas, pero ya sabes que a la policía no hay que tenerle confianza.

¿Qué le va a decir al juez para defenderse?

Lo mismo que les digo a ustedes. Tarde o temprano muchas cosas no van a ser ciertas. La Virgen me va a cuidar.

* * *

Cuando Lino despidió de mala gana a los cuatro agentes del Ministerio Público sonorense y volvió a quedarse solo, estaba ya perdiendo los estribos. Le comentamos lo que el propio comandante Gómez, el encargado de la seguridad del penal, había dicho: "Hay gente en esta cárcel a la que Lino traicionó y hoy quiere verlo muerto".

Ya lo sé chingá, esta cárcel es un desmadre atajó Lino, rascándose la rojiza barba. Por eso quiero que me lleven pa Almoloya pero a estas horas la gente de la UEDO ni siquiera se ha parado en el penal; el capitán Pedregal, director de Readaptación Social en el Estado, ve que pasan los días y los reos del penal de Culiacán se están alborotando.

¿Y se queda aquí, Lino?

Pues soy hombre muerto. Esos cabrones me van a chingar.

¿Quiénes?

¿Cómo quiénes? Los matones del Mayo Zambada y otros. No te digo que también Ramón (Arellano) me traía ganas.

¿Y por qué Ramón, si usted mismo declaró que trabajó para Benjamín Arellano?

¡Que la chingada! Ya te dije que la policía me forzó a decir que fui pistolero de Benjamín, pero no es cierto y se tumbó en el catre donde duerme; la boca le temblaba, tartamudeaba, tantas malas noticias y tantas preguntas durante el día lo habían hartado, le habían arrebatado toda aquella ligereza con la que hablaba. Ya estoy hasta la madre de que vengan toda una bola de cabrones a pregunte y pregunte, como si fueran la ley y no periodistas. Tengo otras cosas en qué pensar en lugar de estar hablando con ustedes.

¿En qué?

¿En qué? Pues en qué creen. En librarla...


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EL FINAL

Lino Portillo Cabanillas alias “El Lino”, pistolero del cártel de los Arellano Félix, requerido por una larga cadena delictiva en cinco estados de la República, fue encontrado muerto en el interior de su celda.

Portillo Cabanillas se encontraba en la sección de alta peligrosidad del Instituto de Readaptación Social del Estado, en donde presuntamente se suicidó ahorcándose con un cable de energía eléctrica.

El Procurador de Justicia del Estado, Óscar González Mendívil dio a conocer que aún no se puede anticipar si se trata de un suicidio u homicidio, puesto que los peritos en criminalística analizan el escenario, tomando en cuenta que la víctima había externado su temor a sufrir un atentado por parte de sus cómplices o de algún grupo rival.

Al filo de las siete de la mañana, el personal de seguridad encargado de pasar lista de la población penitenciaria se percató de la ausencia del delincuente, el cual era investigado con relación a la masacre de 19 personas, en el rancho Sauzal, en Ensenada, Baja California, por lo que al acudir a la sección ocho A, descubrieron que el cuerpo colgaba de un cable de energía eléctrica, amarrado de una ventana.

Lino Portillo de 34 años de edad, originario del poblado Tabachines del municipio de Badiraguato, detenido el día primero de febrero, en un cerro de la comunidad serrana de Lapara, donde se ocultaba herido, en un operativo en el que participaron sesenta agentes ministeriales, en sus primeras declaraciones rendidas ante el Juez Cuarto del Ramo penal admitió haber participado en algunos secuestros y homicidios, pero negó haber intervenido en la masacre de Ensenada, Baja California.

El mismo día de su aprehensión, se notificó al titular de la Unidad Especializada de Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconcelos sobre el hecho, puesto que éste era investigado con relación al asesinato de 19 personas en la comunidad del Sauzal y cinco días después se volvió a solicitar a la instancia federal el traslado de éste a un penal de máxima seguridad, sin tener respuesta.

José Ledezma Labrada, director del reclusorio, quien junto a todo el personal de seguridad interna está sujeto a investigación por este hecho, comentó que por la peligrosidad de este pistolero, una vez que sanó sus heridas fue trasferido a la Sección Ocho A para internos de alta peligrosidad, junto a treinta y tres reos más.

A Portillo Cabanillas, en esta entidad se le ejecutaron cuatro órdenes de aprehensión, una de ellas por el delito de homicidio intencional en grado de tentativa en perjuicio de Cristino López, Enrique Serrano Ramos Mario y José Isabel Villanueva Valenzuela, una más por los hechos ocurridos en 1995, en donde participó en el asalto del campo agrícola “Chico Ruiz”, cuyo saldo fue dos personas lesionadas con armas de fuego.

Asimismo, en acatamiento a tres órdenes de aprehensión giradas por los jueces Segundo y Tercero del fuero común, con sede en Ciudad Obregón, Sonora autoridades judiciales de dicha entidad le tomaron declaración al presunto delincuente para que respondiera sobre los cargos del delito de secuestro y asociación delictuosa, en perjuicio de Moisés Flores Olivas.


FUENTE: WWW2.ELUNIVERSAL.COM.MX Y ELSIGLODETORREON.COM.MX

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